León de la Riva asegura que firmó la comfort letter fiándose de los técnicos

Señala que «se me presentó a la firma por quien debía realizar o comprobar esos trámites previos» / El ex alcalde alega en el expediente de anulación que «el sistema funciona en base a la confianza»

León de la Riva, durante su etapa de alcalde, durante una visita a los talleres de Renfe en Valladolid.-ICAL

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Félix Villalba

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Francisco Javier León de la Riva firmó la 'comfort letter' que sirvió para que el Ayuntamiento avalara cien millones de euros (el 25% de un préstamos de 400 millones) a la Sociedad Valladolid Alta Velocidad confiando en que el documento había pasado todos los trámites pertinentes. «Se me presentó a la firma por quien debía realizar o comprobar esos trámites previos, ofreciéndome por ello la confianza de que existían y eran correctos», señala el ex alcalde en sus alegaciones al expediente del Área de la Secretaría Ejecutivo del Área de Hacienda, al que ha tenido acceso este periódico, que considera nula de pleno derecho la carta de conformidad y cuya propuesta será votada en el Pleno del 1 de septiembre.

León de la Riva señala en sus alegaciones que «cuando el alcalde firma una resolución o cualquier otro documento administrativo en su condición de tal, lo hace en la confianza de que se han realizado los procedimientos y los trámites necesarios». En este caso, como pone de manifiesto el informe al que alega, no se informó a la Intervención, ni hubo aprobación de la Junta de Gobierno o del Pleno. Además, no se comunicó a Hacienda, paso necesario por necesitar el Ayuntamiento autorización para el endeudamiento, un permiso que no habría obtenido por sobrepasar el límite de deuda. Por todo ello, la 'comfort letter' es nula, sentencia el expediente.

El ex alcalde no contradice en sus alegaciones esa nulidad de pleno derecho y se limita a exponer que él firmó confiando en el trabajo previo de los técnicos. Algo que no comprobó pues justifica que «para ello, en cada caso, está el correspondiente Concejal Delegado, que tiene que ‘impulsar los asuntos’, y los profesionales de la municipalidad, que deben realizar o informar los trámites que fueran precisos».

Además, señala que «es imposible que un Alcalde, en una gran ciudad como Valladolid, supervise y controle personalmente si se realizan todos los trámites que, en cada supuesto, exigen las normas». Concluye manifestando que «el sistema funciona en base a la confianza», que es el principal argumento en su defensa.

LOS ARGUMENTOS PARA LA NULIDAD

Acto administrativo. La firma de la ‘comfort letter’ es un acto administrativo dictado por el titular de un órgano administrativo, en este caso el alcalde, con competencias para ello. Por eso, es obligado «sujetarse al procedimiento administrativo», que en la ‘comfort letter’ no se siguió y, por tanto, el acto es nulo.

Aprobación por el Pleno. El expediente concluye que el órgano competente para la concertación de operaciones de crédito es el Pleno de Ayuntamiento, que no conoció la operación.

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Intervención. Otro requisito incumplido y motivo de nulidad es el preceptivo informe previo de la Intervención. Además, en este caso se necesita aprobación de Hacienda y el Ayuntamiento de Valladolid no cumplía los requisitos para la autorización, por exceder el nivel de endeudamiento