Saravia renuncia a la consulta del soterramiento y admite su «fracaso»
Todos los grupos municipales, más los ‘afines’ Ecologistas en Acción y la Federación Vecinal cuestionaron la encuesta por la falta de información sobre la viabilidad financiera de las opciones a votar

Manuel Saravia, en un Pleno del Ayuntamiento de Valladolid.-M. ÁLVAREZ
Un «fracaso» en palabras de Manuel Saravia, el gran valedor de la consulta del soterramiento, y algo más: posiblemente el mayor revés político de la era del equipo de Óscar Puente en el primer año largo de mandato, ya que era una promesa recogida su programa electoral.
La consulta sobre el soterramiento del ferrocarril en Valladolid no se llevará a cabo después de que los grupos municipales más la Federación de Vecinos Antonio Machado y Ecologistas en Acción, reunidos con el concejal de Urbanismo, no llegaran ayer a un acuerdo sobre la idoneidad de preguntar a la ciudadanía sobre la mejor de las opciones:un soterramiento integral, el parcial con la estación del Campo Grande en superficie y la integración de la ciudad sin soterramiento. El denominador común del veto fue la falta de información.
El titular de Urbanismo llegó con un documento de síntesis de 16 páginas para explicar las características de la consulta;la operación ferroviaria con los datos significativos de la situación actual; las tres opciones con sus costes y fechas, y por último la pregunta que pretendía lanzar en una consulta a en torno al 18 de septiembre, con una votación on line de varios días más una presencial en los centros cívicos, en este caso de un solo día.
Pero toda esa intención se vino abajo en poco más de una hora. El rechazo fue unánime y Saravia tiró la toalla apelando a que los grupos y colectivos «solo habían puesto pegas», además de exigir informaciones adicionales que tardarían meses en llegar. La realidad es que PP y Ciudadanos no hicieron más que reiterar las críticas que llevan expresando en el último mes y medio. Serias reticencias que surgieron hasta dentro del equipo de Gobierno y de su propio partido, según ha podido saber este diario.
Y por si fuera poco, el edil recibió ‘fuego amigo’ hasta de la asociación vecinal que preside María José Larena, la misma que figuraba en la lista electoral de Valladolid Toma la Palabra. En su nombre habló ayer la presidenta de la Asociación Vecinal La Pilarica, Margarita García, para criticar que no había ninguna información en torno a movilidad, dotaciones y espacios verdes que se podían ganar para la ciudad con las diferentes opciones.
Y tampoco faltó la crítica del representante de Ecologistas en Acción, Javier Gutiérrez –el que fuera portavoz municipal de IU– quien pidió documentación urbanística y ambiental de la opción del soterramiento parcial y de la alternativa de integración con el tren en superficie.
Desbordado por el rechazo, Saravia, salió cariacontecido de la reunión y le honró reconocer su «fracaso» por no sacar adelante la consulta, un empeño en el que tenía gran parte de implicación personal.
«Desistimos. Lo lamento. Lo asumiré como un fracaso. Ante la falta de consenso, apoyos y exigencias de información inasumibles con el tiempo que tenemos, renunciamos a la consulta», resumió a los periodistas que esperaban el resultado de la reunión.
Las causas de la suspensión obedecieron, según reveló, al nulo consenso, la oposición de grupos como el Popular y Ciudadanos y a la petición de información urbanística complementaria de las opciones a votar, algo inviable, a su juicio, por falta de tiempo.
Según explicó, Ecologistas en Acción solicitó toda la información urbanística y ambiental detallada» de las opciones, algo «imposible» de entregar en breve, porque reunir esta documentación «lleva un año», advirtió. El edil aseguró que la oposición se ha salido con la suya, ya que, su juicio, no querían la consulta. «Tengo la impresión de que no se quería hacer, porque han puesto todas las pegas posibles y lo lamento porque en otras ciudades se están convocando para cuestiones menos importantes. Y aquí, con un proyecto importante y complejo, no se va a realizar», añadió.
El portavoz del Grupo Socialista, Pedro Herrero, trató de minimizar el impacto de la renuncia a la consulta. «En anteriores reuniones ya se pusieron encima de la mesa algunas inseguridades en cuanto al tiempo, que era insuficiente;la viabilidad de la operación, y la concreción de la pregunta.
Las intenciones eran las mejores, pero quizá era una pretensión muy ambiciosa para las condiciones en la que nos encontramos. Saravia, con buen criterio, se ha dado cuenta y ha dado un paso atrás», indicó Herrero quien aplaudió que se mantengan los planes de información pública.
PP: «Se fía la viabilidad a las aportaciones del ministerio»
El portavoz del Grupo Popular, Jesús Enríquez, calificó de «decepcionante» la renuncia «unilateral» de la consulta, con la que se priva de opinar a la ciudadanía . «El único responsable es Óscar Puente y el tripartito que lo sustenta», resumió. Enríquez aseguró que la actuación encabezada por Saravia ha puesto en evidencia que «no han hecho los deberes a tiempo». Y puso como ejemplo el documento que entregó el concejal, ya que carece de «información gráfica» de las tres alternativas, además de «no detallar el coste financiero de cada opción». El remate, a su juicio, es el «sudoku indescifrable» de la pregunta final sometida a votación. Sobre el fondo de la financiación, el portavoz calificó de insólito que la viabilidad se fíe a las aportaciones del Ministerio y que el Ayuntamiento «no se corresponsabilice».
VALLADOLID SI SE PUEDE: «La recaudación se basó en el valor en plena burbuja inmobiliaria»
El Grupo Valladolid Sí Se Puede, tras reconocer la «importancia» del proyecto, puntualizó que el convenio firmado en 2002 hace «inviable» el mismo en la actualidad porque la financiación con los terrenos liberados «resultaría insuficiente». «En su momento, el cálculo de las amortizaciones se basó sobre el valor del mercado en plena burbuja inmobiliaria. Hoy hay que encajarlo en la nueva coyuntura de restricciones presupuestarias», añadió.
«Como la postura del Ministerio de Fomento debe hacerse teniendo en cuenta las trece sociedades implicadas, es preciso esperar a la consolidación del nuevo gobierno para obtener una postura definitiva», indicó el grupo, antes de apuntar que la sociedad Valladolid Alta Velocidad ha cometido «errores» de gestión y previsión.
CIUDADANOS: «No hay ninguna previsión de los costes de las alternativas»
La portavoz de Ciudadanos, Pilar Vicente, volvió a criticar ayer la propuesta de Saravia por basarse en un plan de viabilidad que es «incompleto» y con «carencias muy importantes», ya que a su juicio, «no hace ninguna previsión de los costes financieros de las diferentes alternativas y son esenciales para decidir». «No prever esos costes es una irresponsabilidad, ya que la Sociedad Valladolid Alta Velocidad ya lleva pagados más de 100 millones de euros en intereses. Seguimos pagando alrededor de 2.500 euros por hora», denunció la concejala de C´s. Vicente fue especialmente crítica con los fondos que sufragarían en su mayor parte el soterramiento:«Quieren que todo el dinero salga del Ministerio de Fomento. Están tentando a la suerte», concluyó.