El comité denuncia que Lactalis deja pasar el tiempo para no vender Lauki
Critica que la multinacional francesa no ha dejado entrar en la fábrica a un empresario lácteo interesado en fabricar salsas, ni a otro posible comprador que elabora quesos

Trabajadores de la factoría vallisoletana Lauki, durante la concentración celebrada ayer a las puertas de las instalaciones.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
El presidente del Comité de Empresa de Lauki, José Manuel González, señaló ayer que la plantilla de la factoría láctea de Valladolid teme que la multinacional Lactalis «deje pasar el tiempo» sin venderla pese a existir ofertas. «Todo está un poquito parado y hemos venido a recordar que existe el compromiso de vender antes de octubre las instalaciones. Se trata de una empresa viable y con visos de futuro», dijo ante la presencia de medio centenar de trabajadores que apoyaron una concentración a las puertas de la fábrica.
En este sentido, tras haberse elaborado hace más de un mes un cuaderno de venta con los activos de la instalación láctea, además de el trabajo realizado por la Fundación Anclaje Anclaje Empresarial -que integran Junta, UGT y CCOO y patronal Cecale-, desde la representación de los trabajadores «no se ve ninguna receptividad» en Lactalis para la venta. «Si quisiera, ya lo hubiera hecho para hacer leche o algo similar en estas instalaciones», precisó González.
En su opinión, no se quiere oír hablar desde los propiedad «de ningún competidor» y, como ejemplo, puso el de un empresario del sector lácteo que ha querido visitar las instalaciones para ver la maquinaria «y no se le ha dejado entrar pese a quería elaborar salsas y no leche». Esta situación, dijo, se repitió con otra empresa que elabora quesos, «y como es un producto derivado lácteo tampoco se le permitió ver nada», añadió. Según el dirigente sindical, en Lauki se habla de poder fabricar zumos, vino o cerveza «pero aún no se ha visto nada concreto» y, como las negociaciones son confidenciales, «nadie desvela si puede cristalizar algo, pero puede que no interese producir otra cosa que no sea leche si el coste de adaptar la maquinaria es muy alto». Lo que sí conoce el Comité es que el cuaderno de venta elaborado por una empresa especializada se entregó a 67 sociedades, de las cuales una decena mostró cierto interés por adquirir las instalaciones, informa Ical.
Los representantes de los trabajadores siempre apelaron a la prudencia para no dañar ninguna posible operación y cada vez dudan más de esa posibilidad de futuro antes del 1 de octubre, al negarse Lactalis a que se venda la fábrica de Lauki en Valladolid a alguien que pueda pueda fabricar leche, queso, yogures o flanes y competir con lo que elabora el grupo multinacional. De tener que llegar a aplicarse el Plan Social pactado en el ERE al no haber compradores, sobre 84 empleados hay 62 peticiones de recolocaciones en otras fábricas, once extinciones de contratos voluntarias indemnizadas y once para acceder al plan de prejubilación o de rentas de personas entre 55 y 65 años.