Bruselas apelará a Lactalis para que acepte vender a un competidor
El Parlamento Europeo alude a la responsabilidad social e investiga el cierre en Valladolid

Milagros Marcos interviene en la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo.-ICAL
El Parlamento Europeo se dirigirá al consejo de administración de Lactalis, apelando a la responsabilidad social corporativa, RSC, con la intención de que la multinacional reconsidere la posibilidad de vender la planta de Valladolid a una empresa del sector lácteo. Algo a lo que el Grupo se ha negado desde un principio. Así lo confirmó ayer la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, tras su intervención en Bruselas, en la comisión de Peticiones de la Eurocámara, para pedir que se investigue el cierre «planificado» de Lauki.
Marcos valoró la «sensibilidad» detectada en Bruselas ante la situación que atraviesan 85 trabajadores de la fábrica vallisoletana y más de cien ganaderos de la Comunidad y que calificó como «injusta» e «inmoral». De esta forma, consideró «inadmisible» que Lactalis se niegue a que la planta se venda a un tercero «que desee desarrollar actividad láctea», especialmente cuando, según sus palabras, «hay iniciativas locales de pequeño tamaño dispuestas a dar una solución industrial».
La responsable de Agricultura acudía a la Eurocámara en representación de la Fundación Anclaje, que fue la que presentó la petición. En este foro europeo, reclamó que se investigue «hasta sus últimas consecuencias» el proceso de deslocalización llevado a cabo por parte de Lactalis, y si los derechos de los trabajadores «han sido conculcados».
Asimismo, pidió también que se investigue si Lactalis utilizó fondos estructurales europeos para incrementar la capacidad productiva en otras plantas, en este caso la planta gallega de Villalba (Lugo), y cerrar después la fábrica de Valladolid. En este sentido, la consejera de Agricultura instó al Parlamento Europeo a una «reflexión más profunda», a futuro, para evitar que los fondos públicos sirvan «para promover falta de solidaridad y cohesión».
Desde Castilla y León se insiste en que si el objetivo de los fondos estructurales es equilibrar las desventajas entre territorios, «en ningún caso deben contribuir a promover el crecimiento de unas factorías para favorecer después el cierre de otras». «La situación que vive Castilla y León no debe ser consentida ni mucho menos vivida por otras regiones europeas», señaló Marcos.
La Comisión de Peticiones del Parlamento ha decidido mantener abierta la investigación. De hecho, la CE ha solicitado más información a la Junta para determinar si Lactalis utilizó fondos europeos en el cierre de Lauki.
Documentación que será remitida desde la Fundación Anclaje, como confirmó la responsable de la Junta, con la máxima celeridad posible ya que a finales de septiembre expira la prórroga ofrecida por Lactalis para ejecutar el despido colectivo de los 85 trabajadores. Esto ocurrirá si antes no aparece una empresa interesada en comprar las instalaciones, y que, inicialmente, no esté vinculada al sector lácteo.
Marcos recordó en su intervención en Bruselas el hecho de que la planta de Lauki en Valladolid sea una de las «más competitivas», a pesar de que el grupo «ha reducido a la mitad su producción anual y su empleo desde la adquisición de la fábrica». Aún así, en el último ejercicio contable arrojó un beneficio de dos millones de euros.
La Comisión de Peticiones del Parlamento se ha comprometido a estudiar la denuncia y a elaborar un informe propio, probablemente después del verano. La solicitud de la Fundación Anclaje ha sido atendida de forma urgente, ya que habitualmente el proceso dura tres meses.