Puente justifica la gestión pública del agua en Valladolid en la capacidad de financiar la renovación de la red con el beneficio del servicio
El alcalde alude a informes que ven factible invertir 178 millones en 15 años sin endeudarse ni gravar el coste tarifario para los ciudadanos, subrogando los 150 empleos como personal interino indefinido
El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, justificó hoy la decisión de retomar la gestión pública del abastecimiento del agua y el saneamiento de la ciudad en la capacidad de la que se dispondrá para proceder a la necesaria renovación de la red con una media de edad muy alta, a través del beneficio que da el servicio, cifrado en unos 8-9 millones de euros anuales. “Se trata de la mejor de las opciones y la más ventajosa para el bien público, y el que se asuma la gestión al cien por cien frente a una sociedad mixta o la concesión privada viene avalado por numerosos informes y consultas”, sostuvo.Tanto Puente como la edil de Medio Ambiente, María Sánchez, recordaron que en julio de 2017 concluirá el plazo de concesión privada al los cumplirse 20 años de servicio a través de la empresa privada Aguas de Valladolid. Por ello, desde finales de 2015 se viene trabajando desde el equipo de Gobierno -que forman el PSOE y Valladolid Toma la Palabra (VTLP)- para contar con un informe detallado con todos los pormenores sobre la mejor opción.
“En mayo se creó una comisión político-técnica y se han celebrado foros abiertos con ciudadanos y entidades sociales, además de mantener un diálogo fluido con empresa y representantes de los trabajadores. Se trata de una información objetiva que ha contado con todos los puntos de vista, y a partir se septiembre se podrán empezar a crear los estatutos, reglamento y tarifas del servicio de agua en la empresa pública. Tanto PSOE como VTLP llevamos en nuestro programa electoral el retomar la gestión totalmente pública”, dijo Sánchez.
Además recordó que la plantilla de 150 empleos -que tiene un coste anual de unos 5,5 millones al margen de los 178 millones que los informes calculan que deberán invertirse en la renovación de una red obsoleta en los próximos 15 años- serán subrogados por la empresa pública. “Pasarán a ser personal interino municipal con carácter indefinido y todos los derechos adquiridos en la anterior empresa concesionaria”, aseguró.
Sobre el coste de la gestión totalmente pública del ciclo integral del agua, Sánchez precisó que se “podrá asumir mucho mejor” el déficit inversor que se acumulado en la red en los últimos años de gestión privada del servicio. “Con la gestión directa del servicio se controlarán mucho mejor las necesidades de renovación de infraestructuras que vayan surgiendo y sin que se produzca endeudamiento”, arguyó.
Asimismo, indicó que la tratarse de una empresa con capital municipal, con el beneficio que se vaya obteniendo de la prestación del servicio de abastecimiento de agua, saneamiento y depuración -que cifró en unos 8-9 millones anuales- se puede gestionar todo sin comprometer otras inversiones municipales. “Se podrá obtener financiación externa para renovar la red en 15 años y no se hará de golpe el gasto si no poco a poco ya que tampoco se pueden tener todas las calles de Valladolid levantadas. Los informes económicos así lo ponen de manifiesto”, expuso.
Igualmente, consideró que de los informes obtenidos también se desprende que el modelo de gestión cien por cien público que se llevará a cabo desde julio de 2017 necesitaría de una inversión inicial precisa para asumirlo con un coste sería de 8,1 millones de euro,s frente a los 9 millones que supondría hacerlo a través de una sociedad mixta de capital público y privado.
Sin tarifas disparadas
En cuanto a las tarifas que el nuevo modelo podría suponer, el cálculo encargado a los técnicos pone de manifiesto, según María Sánchez, que en los últimos 15 años de gestión mediante concesión a través de una empresa privada -sin realizar inversiones- ha supuesto que el coste para los ciudadanos se incrementara en un 36%, mientras que la fórmula de titularidad pública cien por cien para los próximos 15 años sería solo de un 12%. Si el servicio fuera municipal la subida de tasas alcanzaría un 13,2 por ciento y en una empresa mixta un 27,82%.
Pare el alcalde, asumir la gestión de forma pública es una decisión “totalmente responsable” y con ella se generan unos ingresos fijos que antes iban a una empresa privada. “Si se quiere un rendimiento electoral lo más fácil es obtener un canon anual de la empresa concesionaria como en los últimos 20 años y destinarlo a obras. Hay que ser responsables y pensar en lo mejor para el futuro de la ciudad y las nuevas generaciones. La decisión la ha tomado todo el equipo de Gobierno sin tensiones y se cree que hacemos lo mejor para renovar la red con una edad media muy elevada y ponerse a la altura de lo que los ciudadanos demandan”, expuso.
En cuanto a la gestión privada anterior, el regidor entendió que quizás “pudieron hacerse mejor las cosas”, a lo que María Sánchez añadió que la Comisión del Contrato Privado del Ciclo Integral del Agua llevaba diez años sin celebrarse. “Puede que hubiera alguna deficiencia en esa falta de control de las necesidades de mejora del servicio”, dijo.
A su vez, Óscar Puente puso de manifiesto que no cree que exista ningún problema en el año de servicio que le queda a la empresa concesionaria Aguas de Valladolid. “Hay prestaciones públicas como la facturación o algunas obras que será necesario externalizar y esta empresa, con gran experiencia, puede optar a ellas y a las dos partes nos interesa acabar bien”, concluyó.