Caramanzana admite la necesidad de un crédito en torno a 1,2 millones
El presidente de la Cámara de Comercio reconoce que necesitan liquidez tras caer los ingresos

Antonio Gato y Víctor Caramanzana ayer en el Ayuntamiento.-E. M.
El presidente de la Cámara de Comercio, Víctor Caramanzana, reconoció ayer que necesitan financiación, liquidez, «como todas las empresas», y que negocian la solicitud de un préstamo hipotecario que estaría en torno a 1,2 millones de euros. Aunque no precisó la cuantía, admitió que la cantidad «puede estar por ahí» y, en todo caso, es la que figura en el plan de viabilidad de la institución y en el documento, firmado por el propio Caramanzana, en el que se recoge la existencia de un preacuerdo alcanzado por la Cámara de Comercio y una entidad bancaria, Cajamar, para la concesión de un préstamo «por un importe máximo» de 1,2 millones.
En el preacuerdo se contempla también, como avanzó ayer este periódico, que la garantía del préstamo será la sede de la institución cameral:el edificio de la Avenida Ramón Pradera. «Si necesitamos financiación y se requiere una garantía hipotecaria, lo haremos», añadió durante su comparecencia en el Ayuntamiento para presentar un nuevos sistema de oferta comercial mediante whatsap.
Caramanzana se mostró «sorprendido» por la información aparecida, dijo que «en este momento» la Cámara no tiene «ninguna hipoteca», pero reconoció que tras la supresión de la cuota cameral que pagaban las empresas la institución que preside dejó de ingresar 3 millones de euros al año, casi la mitad de su presupuesto. «Nos hemos tenido que reinventar», dijo el presidente, una reinvención que pasa por la búsqueda de la «financiación necesaria».
Una financiación que pasa, a su vez, por la solicitud de un préstamo que, tal y como se recoge en el preacauerdo alcanzado con Cajamar, se devolvería en un plazo de 15 años, con uno de carencia.
En el mismo documento, se señala también, como una de las razones para solicitar el préstamo, la necesidad de ponerse al día en el pago a los proveedores. Caramanzana negó que la cantidad que se adeuda a los proveedores alcance los 600.000 euros, aunque no supo precisar a cuánto asciende. Sólo se limitó a señalar que «varía cada día».
A punto de cumplir sus primeros cien días como presidente de la Cámara de Comerció tras la sorprendente dimisión de Carlos Villar, Caramanzana aseguró que no tienen «nada que ocultar» y pidió un margen de tiempo para concretar la financiación, tras el cual anunció que dará explicaciones sobre la situación en que la que se encuentra la institución.
En su explicación se centró en la situación de la Escuela de Cocina. Financiada su construcción con un préstamo de 4,7 millones de la Agencia de Desarrollo Económico, negó que la Escuela tenga deudas, aseguró que tiene «al corriente todos los pagos con la ADE», aunque la Cámara mantiene una deuda de 4 millones con este organismo, dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda.
Tras el acuerdo alcanzado con la consejería, el plazo de devolución se amplía a 42 años, un periodo tras el que la edificación, construida en suelo municipal, revertirá al Ayuntamiento.
En el preacuerdo con Cajamar se especifica, sin embargo, que el préstamo serviría para «la absorción» de la póliza de crédito para circulante con esta entidad por importe de 400.000 euros, de la que se ha hecho uso, así como para hacer frente a los plazos pendientes de la deuda con la ADE correspondientes al segundo semestre de este año y que ascienden a 400.000 euros.