UGT resalta que se pueda mantener el empleo en Lauki pese a no venderse a un competidor y no descarta la retirada del ERE
Confía en que la Fundación Anclaje logre una alternativa aún por conocer antes del 1 de octubre y, si no es así, ve positivo el Plan Social de recolocaciones, prejubilaciones y bajas voluntarias

El responsable estatal del sector de Alimentación, Bebidad y Tabaco de FICA-UGT, Sebastián Serena, y el secretario general de la Sección Sindical Estatal de UGT de Lactalis, Juan Carlos Serrano, analizarán la situación actual de Lauki en Valladolid.-ICAL
La Unión General de Trabajadores destacó hoy el acuerdo alcanzado en Lauki para mantener el empleo en la planta láctea en Valladolid, pese a la negativa de la multinacional francesa Lactalis de venderla a un competidor y no descarta que aún se pueda proceder a la retirada del ERE. “Queda mucho por resolver y hay que agradecer el gran apoyo social, institucional, sindical y de los partidos, que van a seguir remando unidos para buscar alternativas”, según explicó hoy Sebastián Serena, responsable estatal de la Federación de Alimentación, Bebidas y Tabaco (FICA-UGT).
En ese sentido, expuso que el acuerdo suscrito no es óbice para seguir pensando que el cierre de Lauki “no tiene ninguna causa justificada y que solo pretende maximizar los beneficios que obtienen sus propietarios en España”, al tiempo que se congratuló de que entre todas las partes implicadas en el conflicto se haya logrado con la presión establecida que se variase la estrategia de Lactalis de no vender.
Desde UGT no se descarta que el ERE pudiera no aplicarse, ya que la carga actual de trabajo en la fábrica de Lauki es más alta que nunca por un repunte estacional que ha permitido alcanzar cifras récord en producción de leche pasteurizada, dato que incialmente podría invitar a un optimismo moderado.
Serena valoró positivamente que en Valladolid se pueda aún buscar una solución a Lauki con el trabajo de la Fundación Anclaje un Plan Social con recolocaciones u empleo alternativo en otras plantas de Lactalis o en fábricas externas vallisoletanas o la zona de Castilla y León, además de prejubilaciones o bajas voluntarias con indemnizaciones muy por encima del marco legal.
“También es destacable que quien pueda comprar la planta de Valladolid subrogará a toda la plantilla y que el futuro laboral se ha logrado enfocar de una manera diferente”, aseveró. Además, el dirigente sindical criticó que las condiciones del Plan Social, refrendado en una asamblea con cerca de un 100 por 100 de los 84 trabajadores, fuese filtrado a un medio de comunicación. “Hubo una falta de respeto total al Comité que es quien legítimamente es quien tiene la potestad para comunicarlo públicamente”, explicó.
Cuaderno de venta en marcha
Por su parte, Juan Carlos García Serrano, secretario de la Seccción Sindical de UGT en Lactalis y trabajador de la fábrica de Valladolid, recordó que una empresa especializada contratada ya tiene en marcha el denominado cuaderno de ventas para posibles interesados en adquirir Lauki. “Hay una foto fija con la instalación y la maquinaria pero es confidencial el cómo se venderá y qué se ofrecerá a los inversores, aunque las condiciones parecen asequibles en principio”, deslizó.
La Fundación Anclaje Empresarial -integrada por la Administración regional, la patronal Cecale y los sindicatos- tiene prevista una visita a las instalaciones fabriles en Valladolid la próxima semana para ver qué puede ofrecer a potenciales compradores. “Falta que la empresa contratada por Lactalis diga el precio y tase los activos. Del sector lácteo hay cola para comprarla, pero está claro que la multinacional francesa no vendrá su planta a un competidor”, tal y como señaló Adolfo Tejedor, miembro del Comité de Empresa.
Readaptar instalaciones y máquinas
Descartado el hecho de que en Lauki alguien pueda fabricar leche, queso, yogures o flanes, desde los sindicatos y la propia Fundación Anclaje se confía en encontrar grupos interesados en la fábrica. “Habrá que readaptar instalaciones y maquinarias con inversiones y existe un trabajo muy intenso en la búsqueda de alternativas, haciendo ver a quien venga que no hay cargas sociales que asumir si compran la planta. De lo que se dice sobre grupos interesados hay cosas ciertas y otras que no, por lo que hay ser muy prudentes para no dañar ninguna posible operación y todos remaremos en esa posibilidad de futuro antes del 1 de octubre. Ojalá haya empresas de Castilla y León decididas a iniciar otra actividad en Lauki distinta a la láctea”, añadió Sebastián Serena.
Finalmente, según se afirmó desde el Comité de Empresa de Lauki, de tnar que aplicars el Plan Social al no haber compradores, sobre 84 empleados hay 62 peticiones de recolocaciones, once extinciones de contratos voluntarias indemnizadas y once para el plan de prejubilación o de rentas de personas entre 55 y 65 años. La media de edad de la plantilla es de 45 años y la mayoría cuenta con más de 20 años de antigüedad en la empresa.