Puente presume de cambio ‘sensato’ y sin ‘piruetas’ como en Madrid o Cádiz

El alcalde admite que hay que mejorar la limpieza y agilizar la burocracia tras su primer año / El PP suspende la política «de fotos, gestos y nula o escasísima gestión» del nuevo equipo municipal

SILENCIO Y REPULSAPOR LA MASACRE DE ORLANDO-ICAL

Publicado por
Fernando Martín
Valladolid

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Un año después de ocupar el sillón de la alcaldía tras 20 años de gobierno del PP, el regidor, Óscar Puente, no sólo defendió ayer la gestión de este primer cuarto de su mandato, sino que lo puso como ejemplo de «cambio razonable, sensato» frente a las «piruetas en el aire», «saltos en el vacío» y «cosas estrambóticas» en ayuntamientos como el Madrid, Cádiz, Barcelona o Valencia, los tres primeros gobernados por alcaldes en la órbita de Podemos.

«Aquí no vestimos a los Reyes Magos de magas», dijo, como botón de medida estrambótica, en alusión a la polémica decisión de alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, durante las pasadas navidades.

De hecho, sí ya había puesto a Valladolid como ejemplo del cambio para Castilla y León, ayer amplió el círculo y poco menos que lo hizo extensivo a toda España, como prueba de que «la pluralidad no está reñida con la eficacia», en referencia a los tres grupos, PSOE, Valladolid Toma la Palabra y Sí se Puede, que sustentan el equipo de gobierno.

Puente también está en campaña y lanzó sus dardos contra la formación de Pablo Iglesias, aunque no ahorró elogios hacia la filial de Podemos en Valladolid, Sí se Puede, que junto con el apoyo de Valladolid Toma la Palabra facilitó su acceso a la alcaldía. Leña para Podemos, pero piropos a Sí se Puede.

De sus tres ediles alabó su actitud «responsable» y su comportamiento «tan diferente al de su partido a nivel nacional». Aseguró que en Valladolid «no querían sillones», aunque dijo que la puerta para que formen parte de la junta de gobierno «está permanentemente abierta» y destacó su contribución «absolutamente decisiva» al cambio en el Ayuntamiento. Palabras para agradecer un apoyo que le permitió ser alcalde.

En su balance de este primer año, un aniversario que se cumplía ayer, Puente dijo que mientras en otros ayuntamientos que enarbolan la bandera del cambio se han centrado «en lo accesorio», en Valladolid se ha ido «a lo esencial», sin meterse en cuestiones «para las que los ciudadanos no habían otorgado el mandato». Añadió que tomó el relevo a un equipo de gobierno, del PP, que estaba «lejos» de los problemas de los ciudadanos y «de espaldas» a ellos, una forma de gobernar a la que, aseguró, han «dado la vuelta» en este año. De las medidas puestas en marcha destacó las relacionadas con la política social y citó los comedores escolares en verano y las ayudas para material de colegio. Pero admitió que hay cosas que mejorar, entre las que mencionó la limpieza, algo que también le recriminaron ayer desde el PP, y la burocracia municipal, demasiado lenta.

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Puente descartó ampliar las 8 áreas municipales, pese a estar «asfixiados», y consideró que tras este primer año existe un cumplimiento «razonable» de las 103 compromisos adquiridos. Sobre la relación con el PP, admitió que «no está para construir gran cosa» y se mostró confiado en que «sea más constructiva». Desde luego, el balance que hizo el PP no parece la mejor forma de empezar una nueva relación. El presidente del Grupo Popular, José Antonio Martínez Bermejo, lo resumió como «un año perdido, de gestos, fotos y nula o escasísima gestión».