Cuatro años por pedir fotos a menores desnudos
El Juzgado de lo Penal 2 de Valladolid condenó ayer a B.P.P.J., de 40 años, por un delito de corrupción de menores a escala nacional, al obtener con engaño fotos de adolescentes desnudos para una inexistente productora de cine porno. La Policía pudo constatar que logró hacerse con fotos de siete víctimas en todo el país, todas menores.
El condenado es un orensano con domicilio en la aldea de Vilariño (Pereiro de Aguiar) que llegó a ingresar en prisión por estos hechos antes del juicio celebrado ayer en Valladolid. Se da la circunstancia de que en dos anteriores citaciones no se presentó al juicio y el juez ordenó su ingreso hasta el juicio.
Su primera víctima fue un menor de 14 años de Valladolid y por esta razón la investigación la inició el Juzgado de Instrucción 5. La pena impuesta de 4 años y medio fue de conformidad tras admitir el acusado los hechos y ahora regresará al penal orensano a cumplir la condena.
Los hechos se remontan a finales del mes abril de 2013, cuando B.P.P.J., hasta entonces sin antecedentes, contactó con el menor de Valladolid en la página de contactos de milanuncios.com. Tras ganarse su confianza, le comunicó que era secretario de una conocida productora audiovisual española. Y le reveló su plan: le daría 1.900 euros al mes como actor porno. Pero para ello le pidió que le enviara antes fotos suyas posando desnudo o mostrando sus genitales para ver si era idóneo para el trabajo.
Para ello utilizaba como gancho denominaciones similares a las de dos conocidas productoras audiovisuales, tanto en sus correos electrónicos como en sus conversaciones a través de distintos programas de mensajería instantánea, lo que hacía que los jóvenes creyeran que se encontraban ante una oferta real de trabajo, por la que podían obtener pingües beneficios.
El menor de Valladolid cayó en el engaño y, subyugado por la promesa de un dinero que nunca recibió, le envió las fotos. Los padres del chico, tras observar que se estaba comportando de una forma extraña, lograron descubrir la verdadera causa del cambio de su comportamiento y acudieron a la Comisaría de Delicias a interponer una denuncia.