Barrios aboga por la intermediación, formación, estímulos a la contratación y fomentar el emprendimiento para paliar el desempleo juvenil y cronificado
Reivindica medidas como la atención personalizada, expediente único y tutorización
El presidente del CES, Germán Barrios, recalcó hoy en la Universidad de Valladolid que es preciso implantar estrategias de emprendimiento y de activación para ayudar a los desempleados de la Comunidad, en una charla organizada por la institución académica sobre la situación laboral de los jóvenes y personas de edad avanzada. “Hay que apostar por la formación, por una mejora de la intermediación, y a través de los planes de empleo por estímulos a la contratación, además de fomentar el emprendimiento, entre los más jóvenes pero también entre los mayores de 45 años, que precisan un plan de choque”, aseguró.
Según explicó, “los mayores de 45 años y los jóvenes no están entrando en las cifras de recuperación económica”, y por eso reclamó “que se hagan políticas para activar a esta gente, para reinsertarles, políticas de prevención y de protección social”.
En su opinión, las debilidades dentro del empleo juvenil son varias. Entre ellas destacó que hay un “abandono escolar fuerte”, ya que el 16 por ciento de los jóvenes de la Comunidad abandonan prematuramente los estudios. También lamentó la existencia de “un mercado demasiado polarizado”, en el cual hay personas con baja cualificación en desempleo y jóvenes con alta cualificación que están subempleados y no encuentran un trabajo acorde a su formación. “Entre los jóvenes la tasa de temporalidad es muy alta, del 70 por ciento, y tenemos una tasa de parcialidad del 40 por ciento. Eso significa que la mitad de los jóvenes no encuentran empleo, y la otra mitad tiene un contrato a tiempo parcial. Y debido a ello el nivel salarial de los jóvenes es más bajo y son los que más están notando las crisis”, argumentó.
Por otra parte, respecto a los mayores de 45, reseñó que “cuando lleva mucho tiempo en el paro cada vez se cronifica más su situación y es más difícil salir, así que precisa más medidas de protección social”. “Estamos transitando desde las políticas de empleo a las políticas de protección social y esto es un problema, porque las personas de edad avanzada tienen menos cualificación, y como su situación personal es grave, por las cargas familiares que soportan tanto de sus hijos como de sus padres en muchas ocasiones, tienen que aceptar cualquier tipo de trabajo”, afirmó.
Barrios destacó que “el primer problema que tenemos, que no absorbemos las altas cifras de desempleo, porque cuando decrecíamos económicamente lo hacíamos en torno a un tres por ciento y nuestra tasa de empleo bajaba en torno a un 6 por ciento.. Tenemos un 18,3 por ciento de paro en Castilla y León, mientras que la media de la CEE es de un 8,9 por ciento”.
Tipo de paro y tipo de empleo
En su exposición, abordó dos cuestiones: el tipo de paro y el tipo de empleo que tenemos. En el primero de ambos aspectos, subrayó que “se están cronificando los parados de larga duración y esto quiere decir que estamos teniendo un paro con menos cobertura y prestaciones. El desempleo juvenil también se está cronificando, con unas tasas muy altas, en torno al 44 por ciento, el doble de la media europea. Y la situación en los parados mayores es muy grave; en lo que va de crisis el paro juvenil se ha duplicado pero entre los mayores de 45 años se ha multiplicado por cuatro”.
En cuanto al tipo de empleo, afirmó que el empleo está creciendo por el sector terciario, “y esto genera empleo precario, muy temporal”. “En la creación de empleo tenemos un 23 por ciento de empleo temporal en Castilla y León, y un 15 por ciento de empleo a tiempo parcial. Y por otra parte nuestro mercado laboral está muy envejecido: más de un 50 por ciento de personas tiene más de 50 años entre nuestros ocupados”, recordó.
En su opinión, “son problemas crónicos que hay que intentar solucionar a través de esa estrategia de emprendimiento y de empleo joven que ha aprobado la Junta recientemente, y que creemos que debe apoyarse en cuatro pilares: mejorar la intermediación con nuevos protocolos, atención personalizada, expediente único y tutorización”.
“Los mayores necesitan incluso un plan de choque porque tienen cargas y responsabilidades familiares , no sólo de sus hijos sino de los mayores que conviven con ellos. Además tienen menos formación que los jóvenes, y está muy lejana aún la edad de jubilación, que es el mecanismo de protección social más igualitario e importante que hay”, concluyó, además de mostrar su preocupación por el hecho de que “cada vez las medidas para los jóvenes se alargan más (pasaron de 25 a 30, y de 30 a 35 años) y las medidas para los desempleados de edad avanzada bajan más (evolucionaron de 55 a 52 y a 45 años)”.