La fuga de Dulciora y Lauki fulminará 500 puestos indirectos
Los sindicatos arremeten contra las «multinacionales cuatreras» que «saquean el empleo»

Los miembros del comité de empresa de Lauki con los dirigentes sindicales-ICAL
De consumarse, los cierres de Dulciora y Lauki arrasarán con los 320 puestos de trabajo que ahora suman ambas fábricas, entre fijos y eventuales. Pero también fulminarán otro medio millar de empleos indirectos e inducidos, según el cálculo de los sindicatos, que cifran «entre 800 y 900 personas» el impacto total de ambos ceses, incluyendo, además de las nóminas, los trabajos vinculados, entre ganaderos, proveedores, transportistas y logística, limpieza, seguridad y otros servicios.
Son los cálculos del vicesecretario de la UGT, Evelio Angulo, quien tachó de «cuatreros de la economía» a las multinacionales Mondelez y Lactalis, propietarias de las históricas plantas vallisoletanas, por «saquear el PIB y el empleo» en Castilla y León con sus estrategias empresariales. En su opinión, la intención de dar la espantada demuestra «que carecen de sensibilidad social».
Así lo apuntó durante una rueda de prensa para presentar el nuevo calendario de movilizaciones de Lauki, protestas con las que los trabajadores quieren «hacer visible» su «rechazo al fatídico anuncio de la multinacional francesa Lactalis», precisó presidente del comité de empresa de Lauki, José Manuel González, al anunciar también que mantendrán un encuentro con las Opas «para ir de la mano».
Los sindicatos arremetieron contra la última reforma laboral, aprobada en 2012 por el Gobierno de Mariano Rajoy, un marco legal «insensato e injusto» que permite la fuga Dulciora y Lauki. Por eso, el representante de la UGT reclamó su «retirada inmediata» a «aquellos que han ganado las elecciones», remachó, refiriéndose «a los partidos progresistas». «Con la anterior legislación no hubiera sido posible», aseveró.
También aludió al marco laboral el secretario de Acción Sindical de CCOO de Castilla y León, Vicente Andrés, al insistir en que la última reforma introdujo más escenarios para ejecutar despidos, «pero no contempla cerrar una empresa con beneficios».
Andrés vaticinó que la estampida que pretende ejecutar Lactalis ha provocado «un conflicto que tendrá bastantes meses de duración». «Tendrán que facilitar la continuidad, aunque sea con otro empresario», indicó Andrés, exigiendo la permanencia de los puestos de trabajo en Valladolid ante esta «deslocalización pura y dura».
El representante de Comisiones Obreras confió en los trabajos que realizan sindicatos, patronal y Junta en la Fundación Anclaje, creada ex profeso para abordar estas deslocalizaciones, que también abordó conflictos como los de Antibióticos, Puertas Norma, Fontaneda o LM. «En casi todos los casos hemos llegado a acuerdos satisfactorios para ambas partes», recordó, esperanzado en reeditar con Lauki una buena solución. «Hay espacio para el acuerdo», confió.
El ugetista Evelio Angulo exigió de igual manera un papel «proactivo» a esta fundación vinculada a la Consejería de Economía y Hacienda. «Si hemos sido capaces de resolver concursos de acreedores y de revertir negocios en liquidación, no debería ser difícil resolver que una empresa estando en beneficios se quede».
Además, Angulo reclamó una reunión urgente del consejo permanente del Diálogo Social, donde también se sientan Junta, sindicatos y patronal. «Tenemos que poner toda la carne en el asador para que se resuelva», añadió al exigir el mismo ímpetu al Ejecutivo autonómico:«ahora no es posible ponerse de perfil;tenemos que ser más contundentes».
Juan Manuel Ramos, secretario de la federación agroalimentaria de CCOO en Castilla y León, evidenció con datos la mella que el cierre de estas fábricas conllevará en el sector agroalimentario de la Comunidad, donde trabajan 36.000 personas, 7.200 en la provincia de Valladolid. «El impacto de estas deslocalizaciones supone un 4,4% del empleo del sector en la provincia», aseveró. «No podemos permitir que se lleve a cabo esta destrucción de empleo», continuó Ramos.