LA ESPUELA. ENTREVISTA A RAMÓN SALAZAR 'JANI', PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES GITANAS DE CASTILLA Y LEÓN
«Hemos notado la crisis, ahora en las bodas nos rasgamos las camisas viejas»
«No me conocen por Ramón ni en mi casa», asegura el ‘Tío Jani’, uno de los gitanos más respetados de la comunidad. El viernes 8 de abril celebran su Día Internacional, un momento para la reivindicación, sobre todo con los medios de comunicación, donde se les sigue mostrando con una imagen «negativa y anticuada». Además asegura que perdura eso de que «el gitano es culpable hasta que no se demuestre lo contrario».

Ramón Salazar-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
Pregunta.- ¿De dónde viene lo de Tío Jani?
Respuesta.- Desde niño. Es una cosa de mi padre, que en paz descanse, vio una película y decía que un niño se parecía a mí. Como no le gustaba Ramón, que me pusieron así por mi padrino, pues me quedé con ello.
P.- ¿Es una responsabilidad o un orgullo lo de ser patriarca?
R.- Patriarca es un término que no lo utilizamos. Nosotros usamos mediador, un gitano de respeto o de ley. La verdad es que son las dos cosas, porque pocas veces quedas bien con las dos partes. Arreglar asuntos es muy difícil.
P.- ¿Se siente como un árbitro de fútbol?
R.- Muy bien dicho.
P.- El 8 de abril se celebra el Día Internacional del Pueblo Gitano. ¿Qué se reivindica?
R.- Muchas cosas. Los derechos, porque la Constitución ampara a gitanos y payos, pero la sociedad no opina así. Es muy complicado cambiar nuestra imagen. Un gitano es culpable hasta que se demuestre su inocencia, un payo es inocente hasta que se demuestre que es culpable. Queda un largo recorrido.
P.- ¿Tantos prejuicios hay?
R.- Existe un sentimiento de rechazo, aunque no es generalizado. Se ven detalles, sobre todo de desaire. Duele mucho para gente que hemos nacido por ejemplo en el barrio de Las Delicias que no guste que abramos negocios.
P.- La sociedad avanza, pero ¿qué cosas son innegociables en su comunidad?
R.- La solidaridad. Para un gitano no existe la individualidad, porque es la negación de la fraternidad. Si un gitano está malo, vamos todos. Y aunque hay que avanzar, hay que seguir manteniendo la esencia, porque si no te conviertes en un ‘descafeinao’.
P.- ¿Cómo?
R.- Hablo de un gitano que no mantiene un estilo de vida de acuerdo a nuestras leyes.
P.- Conocemos la ‘fragoneta’ y los ‘malacatones’, pero la gente no sabe que del idioma calé llegan otras palabras como paripé, gachó, churumbel, parné, cate o mangar.
R.- Eso es romaní y se intenta mantener, pero es complicado hoy en día mantener una conversación. Lo que ocurre es que con el tiempo se van cambiando las cosas, porque por ejemplo mangar no es robar, es pedir.
P.- ¿ A cuántos payos les gustaría vivir como un gitano?
R.- A muchos. Cuando conocen nuestro estilo de vida les encanta.
P.- ¿En las bodas se siguen rasgando las camisas o ahora con la crisis se tiene más cuidado?
R.- La verdad es que se está notando mucho la crisis. Pero la gente tiene que saber que una boda no es una juerga, tiene su ritual. Al tercer día, ya se va relajado, pero llevas la camisa vieja, porque no está la cosa para rasgar una buena.
P.- Habla de crisis, ¿el mercadillo ya no es rentable?
R.- Los ricos siguen comprando en El Corte Inglés, pero la clase obrera deja de ir al mercadillo. Además los grandes centros comerciales nos han hecho mucho daño. El gitano es el ultimo eslabón de la cadena, si la sociedad marcha bien, vamos bien;si hay crisis, el primero que cae es el gitano.
P.- ¿Entonces de qué van a vivir?
R.- El mercadillo ya no da más de sí. Yo les recomiendo que aprendan un oficio, somos muy buenos en las cosas manuales.
P.- ¿Programas de televisión como ‘Palabra de Gitano’ o ‘Los Gipsy Kings’, ayudan a mejorar la imagen?
R.- Para nada. Siempre van al detalle, a lo morboso, no muestran toda la realidad.
P.- La guerra que está perdida es con la Academia de la Lengua y el significado del término gitano. ¿Tanto les molesta?
R.- Si se utiliza con respeto no, pero luego hay frases del tipo «que buena persona es, pero es gitano», que duelen mucho. Además con la que está cayendo en la política habría que mirar lo que están haciendo unos y otros. El gitano no roba para lujos ni para amasar riquezas; otros con sueldos grandes solo quieren más y más.
P.- ¿Le molestan los chistes sobre ustedes?
R.- No, para nada. Ysi lo dice un payo con gracia menos aún.
P.- ¿De qué partido político es un gitano?
R.- El gitano no es de partidos políticos, es de las personas, no tiene ideología. No esperamos nada del Estado porque hace muchos años se hacían leyes antigitanas.
P.- Pues me imagino algún político de los actuales en el mercadillo y se lo ‘quitarían de las manos’.
R.- Sí, no lo dudes (risas).
P.- ¿Qué es lo que no perdonan?
R.- Uff, no sé. Lo perdonamos todo en general, pero la provocación directa sabe muy mal. No nos gusta que se acuerden de nuestros muertos, pero eso como a todos, ¿o no?
P.- ¿Cuánto daño les ha hecho la droga?
R.- Una lacra, pero como digo yo, la droga no la han traído los gitanos. Lo intentamos arreglar con nuestras leyes, pero vimos que era cuestión de técnicos. El drama es cuando además de traficante eres consumidor.
P.- Se dice que si pegan una ‘guantada’ a un gitano, llora toda la familia.
R.- No solo la familia, sino toda la comunidad. Te pongo un ejemplo, si hay un accidente de un joven en San Sebastián, allí vamos todos para ayudar en lo que se pueda.
P.- Su comunidad tiene fama de machista, pero al final, ¿no es cierto que son siempre las mujeres las que cortan el bacalao?
R.- Por supuesto. En este aspecto es donde más hemos avanzado. Se desconoce lo que es la mujer gitana hoy en día. Son más listas, tienen más cultura y son más constantes. Una casa sin mujer gitana es menos casa, y te lo digo yo que tengo cinco chicas. Algunas payas aguantan más que las gitanas.
P.- En 2010 le concedieron la Cruz de la Orden de la Solidaridad Social y se la entregó la Reina Sofía. ¿Qué sintió?
R.- No quiero tener falsa modestia pero fue muy emocionante. No lo esperaba, fue un gran reconocimiento para todo el grupo.
P.- ¿Qué tal con su majestad?
R.- Muy amable y simpática. Nos hicimos una foto con ella. Un compañero le echó la mano al hombro y la dijo «los gitanos estamos contentos con la familia real».
P.- ¿Cómo va su relación con la Guardia Civil?
R.- Perfectamente. Eso era más cuando el gitano estaba en el medio rural y nos veían cómo una distracción. Al final acababan diciendo: «si esta gente no ha hecho nada».
P.- ¿Ysi un nieto le dice que quiere serlo?
R.- Bueno, bueno, eso es otra cosa. Un primo mío se encontró a un sobrino en el tren y ni le reconocía, cuando se lo dijo, menuda ‘guantá’ le dio. (Risas).