AMENAZA DE CIERRE SOBRE LAUKI
El alcalde amenaza con un boicot si Lauki sale de Valladolid
La Junta insiste en «velar» también por los 171 trabajadores de Lactalis en Zamora y Peñafiel

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, durante su reunión con los representantes de los trabajadores de Lauki.-J.M.LOSTAU
El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, amenazó ayer con boicotear los productos de la multinacional francesa Lactalis si ésta persiste en llevarse la producción de Lauki a otra planta. Un envite que no comparte el Gobierno autonómico, partidario de «velar» también por los otros dos centros productivos que el grupo galo posee en Castilla y León. La vicepresidenta, Rosa Valdeón, que ayer salió junto a las consejeras de Agricultura y Economía y Hacienda, Milagros Marcos y Pilar del Olmo, a mostrar su «apoyo» a los trabajadores concentrados a las puertas de las Cortes, precisó que ese respaldo debe realizarse «sin perjudicar a otros compañeros», en alusión a las factorías queseras de Zamora y Peñafiel (Valladolid) propiedad de la multinacional.
Si por la tarde todos los grupos políticos del parlamento arroparon a la plantilla de Lauki en su protesta, por la mañana fue el regidor vallisoletano quien recibió al comité de empresa en el Ayuntamiento. Tras ese encuentro, Puente aseguró a la prensa que el cierre no le «saldrá gratis» a la multinacional y no descartó lanzar una campaña de imagen contra la firma.
Así, el alcalde prometió que el Ayuntamiento «va a dar la batalla» y pondrá en marcha medidas desde «todos los frentes posibles», desde el político y jurídico hasta el de la movilización. Tras brindar «todo tipo de auxilio»a los cerca de 90 trabajadores y 100 ganaderos afectados por el cierre, el alcalde incidió en que, si la decisión de la empresa se consuma, la compañía tendrá «muy complicado» el futuro si quiere vender en la zona, informa Ical.
Por la tarde, los trabajadores retaron a Valdeón, Marcos y Del Olmo a repetir el mismo apoyo. «¿Podéis ser tan contundentes como el alcalde?», interrogó uno de los empleados de Lauki. «Podemos serlo más», replicó la titular de la Consejería de Agricultura, apostillando que la Junta «exigirá a Lactalis que se siente para buscar otras alternativas» que garanticen el empleo a la plantilla y los ganaderos. A lo que la vicepresidenta añadió:«Cuando no se tiene razón, como no la tiene la empresa, hay que hacer lo imposible».
En ese breve encuentro, minutos antes de que diera comienzo el pleno de las Cortes, otro trabajador recordó que la intención de Lactalis con el anunciado cierre es «fastidiar una empresa de Castilla y León para llevarse el trabajo a otras comunidades». Marcos le dio la razón y concretó que el objetivo de la multinacional es «llevar leche francesa a la fábrica de Cataluña», en alusión a la factoría que Lactalis posee en la provincia de Gerona. «Que no se olvide nadie de que estamos hablando de un escenario de beneficios», puntualizó otro de los empleados afectados que asiste desde hace un lustro al «desmantelamiento» de las instalaciones de Lauki.
Valdeón prometió vigilar los pasos de la compañía francesa y «estudiar al pie de la letra» sus propuestas, además de ofrecer la «ayuda» de la Junta a los trabajadores en este proceso. «Hay más posibilidades y se han de agotar todas», indicó. «Alguna competencia tenemos», aseveró, por su parte, Pilar del Olmo.
Lo que no respaldaron es ningún boicot a las marcas de la compañía. El propio presidente del Ejecutivo, Juan Vicente Herrera, precisó después dentro del hemiciclo que de Lactalis dependen otros 171 trabajadores en dos fábricas de la Comunidad. «La compañía es bienvenida a Castilla y León siempre que su objetivo sea seguir invirtiendo, generando riqueza, manteniendo capacidad productiva y empleos, directos e indirectos», apostilló.