El nuevo PGOU frena la expansión pero prevé suelo para 20.000 pisos
El PP acusa al equipo de gobierno de «congelar» el desarrollo de la ciudad con un plan restrictivo

Saravia, Enríquez y Martínez Bermejo ríen distendidos tras el debate en el pleno.-J.M.LOSTAU
El nuevo Plan General de Ordenación Urbana, PGOU, ahora en la fase final de una larga y compleja tramitación, frenará la expansión de la ciudad más allá de las rondas de circunvalación, pero mantendrá dentro del trazado urbano planes y desarrollos urbanísticos para construir todavía más de 20.000 viviendas.
Así lo defendió ayer el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, en el fragor del debate sobre las directrices que regirán el nuevo PGOU, para rebatir las acusaciones tanto de PP como de Ciudadanos de haber elaborado un documento restrictivo que limitará el desarrollo no sólo urbanístico sino económico de la ciudad. Un plan que lleva la ‘marca’ Saravia, vinieron a decir tanto el presidente del Grupo Popular, José Antonio Martínez Bermejo, como la portavoz de C’s, Pilar Vicente.
El documento que regirá los destinos urbanísticos de Valladolid los próximos 12 años dio ayer un paso adelante con la aprobación, en un pleno extraordinario, de las directrices, pero en medio de un enfrentamiento que revela los modelos antagónicos, con coincidencias puntuales, que propugnan los grupos del equipo de gobierno, PSOE, Toma la Palabra y Sí se Puede, y los de la oposición, PP y Ciudadanos.
Empezó Saravia por recordar los doce criterios básicos del nuevo PGOU, que tiene como frontispicio, como línea guía, la congelación del modelo expansivo de ciudad de los últimos años para centrarse en consolidar y mejorar la trama urbana ya existente. La rehabilitación, la paralización de nuevos aparcamientos en el centro, la creación de nuevas zonas peatonales, el fomento del transporte público, de la bici, en lugar del coche particular, figuran entre las directrices que el concejal de Urbanismo destacó frente al PGOU que está en vigor, el de 2003.
El presidente del Grupo Popular recurrió a un juego de palabras y lamentó que ahora que la primavera está cerca «el invierno esté llegando a Valladolid», dijo en alusión a las limitaciones que, a su juicio, impone el nuevo PGOU. «Están congelando Valladolid», dijo Martínez Bermejo, quien pidió «más flexibilidad» y animó a «apostar por la libertad y el progreso económico y social».
Con 60 enmiendas al documento, el presidente del PP arremetió contra la paralización de nuevos aparcamientos, consideró «esencial» el proyecto del 29 de Octubre y advirtió de que poner el énfasis en la peatonalización frente al automóvil levantará «una frontera con el alfoz».
En una línea similar, la portavoz de C’s dijo que no defiende «el Valladolid más grande y espectacular», pero rechazó las restricciones que «estrangulen» su futuro. Criticó Pilar Vicente las limitaciones «a la movilidad» que deja entrever el nuevo PGOU y apuntó a Saravia como el ideólogo : «Qué negativo es usted, prefería el Saravia soñador», dijo.
Ante las críticas, el concejal de Urbanismo defendió el giro el urbanístico frente al plan todavía vigente, «que no congelaba nada, donde todo era urbanizable». «Y así nos ha ido», remató Saravia en referencia a la burbuja inmobiliaria y la crisis posterior. Pero negó la teoría de la congelación y aseguró que en el documento que rechaza la oposición «hay sectores para construir más de veinte mil viviendas». Son planes dentro de la trama urbana, entre los que citó San Juan y Valdezoño, La Florida y Las Raposas y a los que hay que sumar Los Santos II, las laderas sur de Parquesol y el sector 53, junto a los talleres de Renfe, donde están previstas 4.000 viviendas.
En defensa del nuevo modelo, el portavoz del PSOE, Pedro Herrero, estuvo muy duro con la línea urbanística seguida por el PP durante sus 20 años en el Ayuntamiento. Herrero acusó a los ‘populares’ de promover «el modelo de ciudad con derecho al pelotazo» y añadió que la experiencia de estos años «debe servir de vacuna contra la especulación y los delirios de grandeza», al tiempo que reprochó al PP que promoviera «treinta mil viviendas fuera de las rondas cuando había para cincuenta mil en la ciudad» y además «se perdía población».
Al final los criterios del nuevo PGOU se aprobaron con los votos de los tres grupos que apoyan al equipo de gobierno y el del edil no adscrito, Jesús Presencio, y el rechazo del PP y C’s. De las 60 enmiendas del PP, 15 fueron aceptadas, aunque Bermejo lamentó que fueran «las que son prescindibles», y de las 25 de C’s ocho se incorporarán al documento.