El PP pide cercanías para el alfoz y más apoyo a la industria
Presenta el decálogo de directrices que llevará al Pleno para un PGOU «flexible y de progreso»

Bermejo y Enríquez ayer, durante la rueda de prensa en el Grupo municipal Popular.-EL MUNDO
El Grupo Popular del Ayuntamiento de Valladolid presentó ayer un decálogo de propuestas para incluir a los criterios directores del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que llevará al Pleno del próximo martes. Entre ellas, el impulso a las cercanías para facilitar el transporte de los ciudadanos del alfoz y más apoyo a la industria, apoyo que «no se incluye en el proyecto elaborado por la Concejalía de Urbanismo y que consideramos muy importante», indicó ayer el presidente del Grupo del PP, José Antonio Martínez Bermejo.
El PP permanece a la espera del último documento del Plan, que aún no le ha facilitado el equipo de Gobierno de PSOE y VTLP. Sin embargo, Bermejo aseguró que el proyecto «no está mal», porque recoge muchas propuestas elaboradas en la etapa de Gobierno del Partido Popular. «Más del 50% de ellas ya estaban recogidas en los criterios de 2013», apuntó. Aún así, entre las «omisiones importantes» que cabe corregir están las que hacen referencia a la industria y la innovación: «Sólo citan el Parque Agroalimentario y la agricultura ecológica, y se olvidan del resto de actividades», destacó Bermejo.
El objetivo de las diez propuestas presentadas, con el título de Valladolid en positivo. La ciudad que nosotros queremos, es conseguir un PGOU «flexible y elástico», que facilite el crecimiento económico y que sea capaz de propiciar un desarrollo sostenible, equitativo, «de todos y para todos, accesible, humano y amable que haga de Valladolid una ciudad de progreso social y económico», concluyó el presidente del Grupo. El decálogo marcará las enmiendas que presentará el PP, aunque aún no sabe con exactitud el número de las mismas.
Por su parte el portavoz del Grupo, Jesús Enríquez, hizo hincapié en que la idea del PP es conseguir «un urbanismo que no sea intervencionista, sino que se base en la libertad de los ciudadanos». Además, destacó que el proyecto del PGOU «debe apostar más por el desarrollo económico, puesto que el documento actual ni siquiera cita, por ejemplo, al aeropuerto de Villanubla». Enríquez apuntó a las restricciones en cuanto a la movilidad: «Una ciudad que vive de la industria del automóvil no puede ser una ciudad anti coches», dijo, «aunque eso sí, sus coches deben ser limpios».
El decálogo considera «irrenunciable» el proyecto del soterramiento de todo el trazado ferroviario en la ciudad. Ese soterramiento «no puede ser limitado sólo al espacio de la estación y el resto ir en trinchera, como comenzamos a escuchar con preocupación», dijo Bermejo. «Es el proyecto que cambia y transforma realmente Valladolid para el siglo XXI».
En segundo lugar, El PGOU debe recoger un plan municipal de apoyo a la industria y a la innovación (I+D+i). Sobre todo, a las empresas de naturaleza innovadora o con base tecnológica. Se trata de «sectores maduros como la automoción y la movilidad ferroviaria, pero también como la biotecnología, la biomedicina, la bioquímica, biomecánica, nanotecnología, robótica, industria digital, movilidad eléctrica o aeronáutica», afirma el texto del decálogo.
En tercer lugar, el PP pide una garantía expresa del derecho a la vivienda, con proyectos como la primera vivienda digna joven, fundamentalmente en el centro de la ciudad. El cuarto punto se dedica a la movilidad, para combinar el uso de medios de transporte público con otros medios. El quinto pide completar la Red Municipal de atención a las personas y a las familias con dotaciones sociales y culturales.
La sexta directriz se dedica a la empresa municipal VIVA, para que sea «un auténtico agente facilitador de la vivienda». La séptima, a afrontar «completamente» el ARU del 29 de Octubre y extenderlo a otros lugares de la ciudad. La octava busca la mayor accesibilidad de los vecinos de los municipios del alfoz, y los del eje Palencia – Tordesillas, para lo que el PP propone una red de cercanías ferroviarias y la utilización de la línea de Ariza para unir Valladolid y Laguna de Duero.
Las dos últimas propuestas apuestan por el turismo, especialmente a través de un nuevo centro de congresos, y por hacer de la ciudad un foco europeo de la llamada ‘economía naranja’, de empresas relacionadas con la creatividad.