Cien años de Teresianas en el escaparate

El colegio conmemora su centenario en el día del patrón Enrique de Osso con una exposición que recorre su historia

Profesores, padres y alumnos, ayer, en el auditorio del colegio de las Teresianas, durante la inauguración de la muestra.-Pablo Requejo

Publicado por
Santiago G. del Campo
Valladolid

Creado:

Actualizado:

El colegio de lasTeresianas inauguró ayer una exposición con motivo del centenario del centro escolar. Profesores, padres y alumnos hicieron un recorrido por su historia desde que abriera sus puertas en 1915 (el pasado octubre se abrió la agenda de la efeméride y se prolongará hasta el próximo octubre). El colegio, ubicado en la calle Felipe II, fue primero un internado sólo para chicos. Ahora ya no queda nada de aquel internado y, acorde con los nuevos tiempos, es mixto.

La muestra recorre «un siglo de recuerdos», explicaron ayer fuentes del colegio a este periódico. Desde aquellos tiempos del uniforme, los atuendos a la hora de hacer deporte, el coro del colegio... Curiosos aparejos como los antiguos mapas, las bolas del mundo y los esqueletos que visitaban las clases en ‘ciencias naturales’ a principios de siglo, están presentes en la exposición. Hasta el próximo dos de octubre permanecerá abierta en el colegio dos viernes al mes. Este jueves y viernes se abrirá también, de una y media a dos y media de la mañana y de seis a ocho de la tarde.

El colegio aprovechó el día de uno de sus patrones, San Enrique de Osso, para inaugurar la muestra y celebrar un acto público. La otra patrona, Santa Teresa de Jesús, se celebra el 15 octubre.

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, acudió a la inauguración, que se abrió con la proyección de un vídeo sobre los pasos del colegio. Acompañó el primer edil a la directora del centro, Blanca Pajares y a la superiora de las Teresianas, Mari Cruz Sánchez, y a centenares de alumnos, profesores y familiares, en la ceremonia inaugural.

Puente aprovechó la ocasión para felicitar a todos por el aniversario, y recordó cómo «en 1915, las precursoras de esta institución llegaron a la ciudad desprovistas de casi todo, y sólo con un par de baúles en los que apenas llevaban más que algunos libros», aunque, seguramente, eran «lo necesario para su éxito».

«Muchas generaciones más tarde, tenemos la oportunidad de recordarlas y agradecerles aquellos duros principios y su lucha, de curso en curso, por sacar adelante un proyecto educativo que, sin duda, entiendo, ha ido evolucionando y abriéndose a la realidad social, durante décadas», añadió el edil.

Cargando contenidos...

El alcalde valoró como «fundamental», que lo que se les enseñe a las nuevas generaciones, tanto en casa como en los centros escolares, «esté pegado a la realidad que vivimos y las necesidades que sin duda, comprobarán de puertas afuera, en la calle». También consideró que lo principal «no es sólo transmitir conocimientos, sino concienciar y ayudar a construir personas responsables con su entorno, críticas, solidarias y encaminarlas a ser felices y hacer felices a los demás».