POLÍTICA
UPyD presenta alegaciones para lograr un presupuesto de cambio en el Ayuntamiento de Valladolid
La formación propone amortizar menos deuda y realizar inversiones en economía y urbanismo, así como ampliar los programas sociales
Unión Progreso y Democracia (UPyD) ha presentado hoy una batería de alegaciones frente a lo que considera un presupuesto “secuestrado e inmovilista” del Ayuntamiento de Valladolid, para convertirlo en un instrumento de cambio e impulso para la ciudad. Según la formación estas cuentas no representan una verdadera transformación en el planteamiento general de la ciudad, en línea con los escasos avances en materias como empleo, política social o cultura, cada vez más difíciles de justificar con la corta duración del mandato.
Por todo ello, UPyD solicita que se amorticen 4,3 millones de euros menos de deuda, que se destinarían a iniciativas en todos los ámbitos. En materia de economía propone aumentar el presupuesto del plan de empleo, crear un plan de ayudas a la innovación y estudiar la creación de un parque tecnológico junto al Campus Universitario Miguel Delibes. En urbanismo se propone dedicar más de un millón de euros a las zonas junto a las vías, con actuaciones que avancen costes del soterramiento, así como en el área metropolitana y en movilidad y rescatar el servicio del agua es otra prioridad.
También propone mejorar todos los planes específicos en materia social y crear dos nuevos, el de lucha contra la prostitución forzada y el de lucha contra la LGTBfobia, así como nuevos programas de formación para el empleo y subvenciones a las organizaciones sociales que llevan años trabajando en la ciudad, por valor de 700.000 euros. Por último UPyD propone la creación de una mesa de cultura de Valladolid que dinamice este sector de gran potencial, y realizar un estudio para intentar recuperar espacios culturales abandonados.
Finalmente, propone rescindir contratos como el de gestión del agua o reducir la dependencia de empresas de construcción para llevar a cabo reparaciones y actuaciones urbanísticas de pequeño calado, así como recuperar progresivamente servicios ahora externalizados, para terminar liquidando entidades como VIVA o la Sociedad Alta Velocidad.