ELECCIONES 20-D La entrevista
«Si esta Comunidad algún día le diera un palo al PP, cambiaría»
Ibán García del Blanco, secretario federal de Cultura y Movimientos Sociales. Defiende al PSOE desde Ferraz y como número dos al Congreso por León como «el partido de vanguardia y de progreso».

«MI COLEGIO». Elige fotografiarse a la puerta del colegio Antonio Valbuena de León, su colegio, y porque es un público y «donde antes se implantó la Logse que está tan mal vista», asegura a la vez que afirma: «Demuestra que se pueden sacar buenas calific-E.M.
De presidente de las Juventudes Socialistas leonesas a llevar dos áreas en la ejecutiva de Pedro Sánchez, pasando por concejal en el Ayuntamiento de León, diputado provincial y senador, para Ibán García Del Blanco (León, 1977) es hora ya que los castellanos y leoneses le pasen también factura al PP.
Pregunta.- ¿Qué se juega el PSOE en estas elecciones?
Respuesta.- Pues muy probablemente la posibilidad de seguir siendo el partido de vanguardia y de progreso en este país, además de tener la capacidad de gobernar. También es cierto que muchas veces es un partido al que se le ha dado por muerto y siempre ha sabido sobreponerse. Creo que en las democracias occidentales siempre habrá un partido de corte socialdemócrata, socialista o de socialismo democrático que represente los intereses de la mayoría. Y creo que seguirá siendo el Partido Socialista.
P.- ¿Y Pedro Sánchez?
R. - Se juega ser presidente del Gobierno.
P.- Eso es una perogrullada.
R.- Sí, pero es así. Y creo que se juega también liderar un proyecto del partido y un proyecto socialdemócrata para bastantes años. Con Pedro Sánchez hemos encontrado el líder para muchos años.
P.- ¿Qué se juega usted?
R. - Pues nada menos que ser diputado nacional.
P. - Es el día de las perogrulladas.
R.- Sí, pero es que es uno de los mayores retos que he tenido en mi vida. Pero, por otra parte, evidentemente quiero trasplantar a esta apuesta una personal y de capital política que si pierdo pues tendré que asumir.
P.- ¿No cree que si pierden o no obtienen un buen resultado volverán a entrar en la espiral de cambio de líder? La sombra de Susana Díaz es alargada.
R.- Insisto, tenemos un liderazgo muy consolidado, más allá de lo que a veces es noticia casi de cotilleo o de confidencial. Pero vamos a tener un buen resultado.
P.- ¿Qué es un buen resultado, ganar por un voto más que el PP, lograr más diputados o tener opción de gobernar incluso habiendo perdido?
R.- N uestro objetivo es ganar. Ése será un buen resultado.
P.- Eso también lo decía el Madrid y el Barcelona le metió cuatro.
R.- Quiero decir que salimos a ganar y, de no ser así, en todo caso tener la posibilidad de articular una mayoría alternativa. No se va a poder leer el resultado en estas elecciones como todos estos años porque la pluralidad es muchísimo mayor y el ganar por un voto más o menos no significa nada, ni siquiera en cuanto a la legitimidad para gobernar.
P.- Esa mayoría pasa inexorablemente a un pacto con Podemos. ¿Con qué PSOE se tienen que quedar los ciudadanos, con el que dijo Pedro Sánchez nunca pactaría con Podemos o con el de ahora, dispuesto a pactar con quien sea para gobernar?
R.- Quien gobierne va a tener que llegar a acuerdos con muchas fuerzas, no sólo con una. Quizá por eso el intangible más valorado será la capacidad de llegar a acuerdos y la empatía para forzar consensos, incluso con partidos que no compartan siquiera la mayoría del ideario de quien gobierne.
P.- ¿No teme que Podemos pueda acabar fagocitando al PSOE como la fuerza de izquierdas más importante de este país?
R.- Para nada. Y me baso en que creo que los ciudadanos necesitan evidencias y saber con un grado mínimo de fiabilidad qué es lo que piensa cada partido en cada momento y en cada materia. Y me da la sensación de que Podemos tiene un programa oculto que sólo está en la cabeza de Pablo Iglesias.
P- ¿Quién le hace más daño, Ciudadanos al PP o Podemos al PSOE?
R.- Quizá las características sean iguales en ambos partidos. Ciudadanos es el voto contestatario de derechas y Podemos, aunque no se define ni de izquierdas ni de derechas, al final pretende ser un voto contestatario de izquierdas. Son fenómenos parecidos.
P.- ¿No son el reflejo ambos de que tanto ustedes como el PP han perdido la calle?
R. - No es lo que percibo. Lo que hemos perdido con Podemos, más que la calle, son los platós de televisión. Nosotros somos los que estamos en la calle, en los pueblos, los que nos presentamos a las municipales y gobernamos los ayuntamientos. Sin eso es probable que el PSOE no hubiera aguantado un envite tan fuerte como el de Podemos.
P.- ¿Buscó hueco en Ferraz porque se lo negaron en León?
R.- A mí en el último congreso me ofrecieron un puesto en la ejecutiva de Madrid y simplemente acepté la oferta. Y creo que están valorando mi trabajo cuando tras el lamentable fallecimiento de mi compañero Zerolo se me ofreció que llevara su área, que tiene un simbolismo especial para el PSOE.
P.- ¿No es hora ya de que los partidos se tomen en serio el problema del carbón y vayan de la mano en un frente común para plantear una realidad para las cuencas?
R. - Absolutamente. Y creo que nosotros lo hemos hecho. Creo que si el carbón todavía sigue vivo es porque hubo un leonés de presidente del Gobierno, que se llamaba José Luis Rodríguez Zapatero. Lo que nosotros planteamos es que hay que estabilizar lo que hay. No vamos a volver a los 90, ni a los 80, pero creo que un horizonte con 6 millones de toneladas anuales, que emplee a unos miles de trabajadores en las comarcas mineras es perfectamente sostenible.
P.- ¿La primera espada de Damocles no fue la que Zapatero con ese límite de 2018?
R. - Quien realmente pactó que a partir de 2010 no hubiera ayudas al carbón fue Aznar. A Zapatero le tocó negociar sobre un plan ya firmado y consiguió el horizonte de 2018. Ahora el debate es de supervivencia, si se respira o no.
P.- Otro de los proyectos que parece no vive su mejor momento es el Incibe. ¿Qué hay que hacer desde el Gobierno, desde Madrid, para darle el impulso definitivo?
R.- Ponerle paredes de cristal para que sepamos qué es lo que ha pasado en estos últimos cuatro años, porque no sabemos absolutamente nada. Y, desde luego, recuperar la filosofía del proyecto inicial, que no era solo un polo de seguridad en la red, sino de desarrollo e innovación y de investigación.
P.- ¿No es otro ejemplo más de un proyecto que languidece?
R.- Los ciudadanos tienen que hacer un ejercicio de memoria y de castigo. Esta Comunidad ha sido muy, muy generosa con el Partido Popular y el PP ha entendido que aquí tenía que hacer poco o nada, que le servía con ir al tran tran. Si esta Comunidad algún día le diera un palo importante al PP, cambiaría. El PP se acostumbraría a que no tiene un granero de votos y tendría que hacer proyectos porque sino la gente le deja de votar.
P.- ¿Y si el PP lo hace tan mal cómo son tan incapaces ustedes no ya de ganarles, sino de ni siquiera aproximarse?
R. - Hay un componente sociológico innegable. Esta Comunidad es más conservadora que otros territorios, pero también es cierto que no habremos hecho bien nuestro trabajo. Tenemos un votante medio muy crítico que nos castiga cuando cree que no hacemos las cosas bien. Falta que esa factura también se la pasen al PP.
P.- ¿Y no será que han estado demasiado tiempo mirándose al ombligo de sus luchas internas y se han olvidado de lo que le importa al ciudadano?
R. - Desde luego, el que estemos en batallas permanentes influye. No seré yo quien sea sospechoso de no haber estado en esas batallas y hago la autocrítica. Hemos confundido la libertad de opinión, la libre opinión y la libertad de militancia con pegarnos tiros en los pies.
P.- ¿Es consciente que con el articulado de su partido no podría ser candidato al estar imputado?
R.- Es que yo no estoy imputado. He declarado como querellado. Y no es un delito público, sino una querella privada...
P. - Que nace de su actuación como concejal del Ayuntamiento.
R.- Insisto no estoy imputado. Y si lo estuviera, que no lo estoy, se prevé en nuestro código ético que quien estuviera imputado por delitos graves o relacionados por la corrupción tendría automáticamente que irse. Pero no se puede hacer una causa general para cualquier político que esté imputado por injurias o calumnias o por una cuestión que no tenga nada que ver con casos de corrupción.
P.- ¿Los responsables de esa generalización de la que habla no son el PP y el PSOE con ese y tú más?
R.- Sí, ha habido una parte de eso. Y otra, también, en la que se genera tanto ruido que, en ocasiones, solo se va al trazo grueso y no se hacen distinciones según los casos.
P.- ¿Cómo pueden criticar a Ciudadanos ahora por querer eliminar las diputaciones cuando ustedes llevaron eso mismo en su anterior programa y lo introdujeron en el ideario de alguno de sus congresos?
R.- En el programa anterior llevábamos un punto en el que se proponía eliminar las diputaciones y que creo que entonces no había ni el consenso interno, pero en nuestro programa actual ya no lo llevamos. Lo que sí criticamos a Ciudadanos es que pretenda eliminar el Consejo Comarcal del Bierzo o los pueblos de menos de 5.000 habitantes.
P.- ¿Se equivocaron al plantear la supresión de las diputaciones?
R.- Sí, desde luego.
P.- ¿Es partidario que los diputados se elijan en las urnas?
R.- Sí. No es un debate que se dé habitualmente, pero lo tengo muy claro. Probablemente, si hubiera un control directo de los ciudadanos a sus representantes en la propia institución, que gestiona muchos cientos de millones, los comportamientos serían diferentes.
P.- Usted también ha sido senador, ¿sirve para algo?
R.- Yo creo que el Senado hay que reformarlo y convertirlo en una verdadera cámara territorial. Eso es una frase hecha, un eslogan, pero hay que hacerlo porque somos un país descentralizado y extraordinariamente complejo desde el punto de vista administrativo, que necesita de una Cámara que dirima todas estas cuestiones que tienen que ver con el reparto territorial, con la financiación. Eso sí, se puede reducir en su número de miembros. Nosotros proponemos que, de forma simbólica, se traslade su sede de Madrid a Barcelona.
P.- ¿De verdad no es una frivolidad querer acabar con el desafío independentista catalán llevando el Senado a Barcelona? ¿Y si mañana el desafío es vasco qué les darán, el Congreso?
R.- No, no. Pero es cierto que la administración general del Estado tiene poca presencia fuera de Madrid. Es muy importante si se quiere hacer españolidad, hacer España, que el Estado esté presente en todas las instituciones. No es un tema menor, ni frivolizar el que el Senado pudiera estar en Barcelona. Como tampoco podemos eliminar el debate de que cualquier otra institución se pueda trasladar a otra ciudad o región de España.
P.- Su compañera Carme Chacón dice que el primer gran error fue suyo por gobernar con ERC.
R.- Ella sabrá que estaba en Cataluña. Supongo que si lo dice tendrá sus razones y será autocrítica. Seguro que todos hemos cometido errores, pero el principal es que la derecha se ha comportado de un modo irresponsable y ha tratado de sacar rédito electoral de generar tensión entre territorios.
P.- Hablemos de infraestructuras. ¿Vamos a ver alguna vez terminada la León-Valladolid o la A-11?
R.- Espero que sí, que las veamos pronto. Pero también digo, no creo que la próxima Legislatura sea la de las grandes infraestructuras, este país tiene otras prioridades, pero es cierto que aquellas ya iniciadas y proyectadas se tienen que terminar.
P.- ¿Qué se hace con cuatro aeropuertos sin vuelos ni pasajeros?
R.- Tendremos que reorganizarlos y especializarlos. Lo que no podemos hacer es que cada uno vaya por su lado y con una gestión separada.
P.- ¿No fue un despropósito y un despilfarro el dinero gastado en la nueva terminal de León?
R.- Hay que recordar que la inversión que se hizo en el aeropuerto fue una gran demanda ciudadana. Y sigo pensando que la situación del aeropuerto de León es óptima o mucho mejor de la de otros aeropuertos de la Comunidad, porque estamos más alejados de un gran polo que lo absorbe todo como es el aeropuerto de Barajas. Eso no le ocurre, por ejemplo, al de Valladolid. El aeropuerto de León podría tener sentido y podría ser optimizado. Una provincia, además, que quiere basar parte de su desarrollo y su riqueza en la llegada de turistas tiene todo el sentido que tenga un aeropuerto.
P.- Qué curioso. Eso mismo es lo que dice, por ejemplo, del de Villanubla el candidato al Congreso del PP por Valladolid.
R.- Sí, pero yo estoy 200 kilómetros más lejos de Valladolid cuando hago esa reflexión.