ELECCIONES 20-D, la entrevista
Íntimo y personal
Entrevista a Tomás Burgos, candidato del PP al Congreso de los Diputados
P.– ¿La primera vez que se enamoró fue con cuántos años?
R.– Yo he sido muy enamoradizo siempre. El primer amor de verdad nunca sabe uno donde ubicarlo. La verdad es que en la adolescencia aproveché el tiempo.
P.– ¿Mantiene relación con ese primer amor?
R.– En estos momentos no, pero por cuestiones de distancias. Me gusta mantener las amistades con personas que han sido importantes en mi vida.
P.– ¿El escritor que más le ha marcado?
R.– De joven leía muchísimo y me marcó fue Borges, que me abrió la puerta a la literatura hispanoamericana. Fue una mujer la que me introdujo en Borges.
P.– ¿Y el director de cine?
R.– Es difícil, pero Coppola y El Padrino, que la he visto 300 veces, te acompañan toda la vida.
P.– ¿La última vez que se manifestó fue…?
R.– Nunca he sido muy protestón en la calle. Soy de los que pienso que esa indignación que algunos manifiestan es menos transformadora que la actuación cotidiana y el compromiso personal a favor de algo. Hay demasiada gente contra algo.
P. – ¿Tiene plan de pensiones?
R.– Pues no, más allá del seguro de vida de los diputados. Soy un absoluto defensor del sistema público.
P. – ¿Recomienda a quien no lo tenga que se lo haga?
R.– Recomiendo que los ciudadanos tengan un cierto compromiso con el ahorro destinado a la jubilación, pero no recomiendo un instrumento concreto.
P.– ¿Se arrepiente de…?
R.– No soy una persona que me arrepienta. Soy bastante reflexivo y crítico conmigo mismo, pero no como arrepentimiento sino como enseñanza.
P.– ¿Volvería a hacer…?
R.– Volvería a participar activamente en política. Me siento orgulloso de haber sido una parte importante de este partido y de haber tenido responsabilidades. Es una experiencia impagable en lo personal.
P.– ¿El eslogan de su vida?
R.– Tu vida en serio, como el del partido, pero con tiempo para la diversión, para la amistad y para el compromiso.
P.– ¿Por qué deben votarle?
R.– Porque el PP es el único proyecto capaz de garantizar, en estos momentos, la unidad de España, el crecimiento y el empleo. Apelo a un voto emocional y del orgullo de país y no tanto reflexivo e interesado.