La inversión municipal se limita a 22 ME para proyectos heredados
Saravia no está conforme con la previsión presupuestaria de 2016: «Hay que darle una vuelta»

El concejal de Hacienda, Antonio Gato (I), con Parados en Movimiento, en una imagen de archivo.-Pablo Requejo
El acuerdo para definir las grandes coordenadas de los presupuestos municipales debería tener como fecha tope del 4 de noviembre, con una reunión en pleno de todos los concejales sentados en la misma mesa. Un encuentro en el que todas las miradas se volverán hacia Antonio Gato, el responsable de Hacienda, al que intentarán extraer inversiones para sus respectivos departamentos.
Pero Gato presentó unas cartas con las que casi es imposible sacar un as de la manga. Tal como confirmó a este periódico el encargado de salvaguardar las arcas municipales, la inversión municipal se limita a 22 millones de euros, «destinados a los proyectos comprometidos en años anteriores». Y poco más.
Las peticiones de inversión que depositaron sobre su mesa sus compañeros de Gobierno ascienden «a 36 millones de euros». Sin embargo, Gato insiste en que ni un solo euros saldrá con ese fin, si no es con la contraprestación del «ahorro en la partida del gasto corriente».
Algo que el titular de Hacienda entiende que resultará muy difícil y señaló que «todos entienden que ese gasto es imposible de recortar, por lo que no queda otra que el ‘paganini’ sean las inversiones».
Para muestra de la apurada situación por la que no se puede recortar en ninguna otra partida, señala que los presupuestos para 2016 ya crecen ligeramente sobre los casi 290 millones de los de este año.
Primero, quiere preservar las prioridades de no disminuir el gasto social y promover empleo, principios que conformaron el acuerdo de legislatura de los dos grupos de Gobierno –PSOE yValladolid Toma la Palabra– y que también son un factor fundamental en el buen entendimiento con Sí Se Puede.
Pero, además, Gato ya anticipa una subida en torno al 1% en los gastos del personal, ya que explicó que «en 2016 corresponde la devolución del 50% de la paga extra que les fue detraída en 2012».
Sin embargo, uno de los puntos más sorprendentes en este panorama de austeridad es la renovación del presupuesto de la Sociedad Mixta del Turismo en Valladolid, cuya existencia cuestionaron PSOE y Toma la Palabra en sus respectivos programas electorales y también en los últimos años en los que los socialistas, desde la oposición, criticaban su «opacidad».
El entonces candidato y ahora alcalde, Óscar Puente, indicó a este periódico la necesidad de, al menos, recortar los gastos en el millón y pico –casi la mitad de un presupuesto que ronda los tres millones– en la promoción destinada al «consumo interno de la ciudad». Ana Redondo, titular de Cultura, pide que ese dinero se conserve al menos otro año más. «Redondo pretende remodelar toda su área y entiendo que es una salida provisional», explicó Gato.
Pero Manuel Saravia, que acumula sobre sus hombros la primera tenencia de Alcaldía, la concejalía de Urbanismo y encabezar al grupo VTLP, hace valer el triple peso de su voz crítica al que se suma la autoridad moral de ser el edil que más ha ajustado sus gastos corrientes.
«Es cierto que hay prioridad del gasto social, pero algunas inversiones de urbanismo son eminentemente sociales», señaló. A su juicio, el debate presupuestario «no ha acabado». «Hay que darle una vuelta aunque haya ajustes drásticos». Tampoco considera cerrado el gasto de la Sociedad del Turismo: «Eso tocara cuando tengamos que desglosar los presupuestos por menudo».