60 SEMANA INTERNACIONAL DE CINE DE VALLADOLID
Se hace camino al andar
El LAVA acoge una nueva edición con 5 cortometrajes a concurso y otro que se exhibirá el miércoles

Carlos G. Velasco da instrucciones a Marta Belaustegui durante el rodaje.-El Mundo
Hacer cine en Castilla y León hace tiempo que dejó de ser una quimera. Las dificultades no son pocas, pero se compensan con el entusiasmo y el talento de profesionales de la Comunidad que, apoyados en grandes historias, se empeñan en darlas a conocer al mundo a través del cine. Hoy lunes, el LAVA acogerá a partir de las 18.00 horas una nueva edición de Castilla y León en Corto, una sección competitiva que reunirá cinco trabajos vinculados con las provincias de Valladolid, Burgos y León.
Las películas que concurren este año en la competición son A los ojos, una producción vallisoletana dirigida por el castellanomanchego Mario Hernández; ¡Aúpa, Delibes!, del burgalés Daniel Rivas; Flora, del también burgalés Carlos G. Velasco; El pescador, del leonés Alejandro Suárez Lozano; y Yo, presidenta, rodada en Medina del Campo por Arantxa Echevarría. Además, dentro de la misma sección pero fuera de concurso, el miércoles se estrenará a las 16.00 horas en el mismo espacio el cortometraje Masai hoy, dirigido por el vasco afincado en Valladolid Enrique Amigo, que pretende «dar a conocer la actualidad de la tribu masai, su organización, costumbres y subsistencia».
Como explica a Ical Mario Hernández, A los ojos presenta una crisis de pareja dándole la vuelta al tópico de que «la mujer, por independiente que sea, tiene que ser madre, mientras que es el hombre quien posterga esa decisión». La idea original surgió de los propios actores, Esther Vega y Gerardo de Pablos, y Hernández elaboró un pequeño texto para una pieza de microteatro que acabó permaneciendo en cartel durante cinco meses en Madrid. «En cuanto entré en contacto y a colaborar con la productora vallisoletana Es.Arte, nos pusimos a convertir el micro en un cortometraje, que fue como siempre lo imaginé», recalca.
Por otra parte, Daniel Rivas detalla que el germen de ¡Aúpa, Delibes! fue un reportaje escrito por su hermano gemelo, Guillermo, sobre «la historia de amor tan hermosa, tan sincera y especial, que vivieron Miguel Delibes y Ángeles de Castro», a partir de los viajes en bicicleta que el autor de El camino realizaba cada verano, recorriendo los 94 kilómetros que separan Molledo-Portolín, localidad cántabra donde él pasaba los estíos, y Sedano, el pueblo de Burgos en el que lo hacía su gran amor.
También desde Burgos, Carlos G. Velasco explica que Flora «es fruto de un poema» escrito por él mismo «tras una experiencia personal dolorosa. Me propuse plasmar en pantalla el duelo de una persona ante la pérdida de un ser querido y mostrar las secuelas». El cineasta califica su película como «un poema audiovisual, lleno de silencios y de dolor», en el que plasma «la historia de una madre que ha perdido el fruto de su vientre» y al mismo tiempo «la historia de una naturaleza que se nutre de la tristeza de un ser vivo».
Desde Nueva York, Alejandro Suárez Lozano señala que «llevaba un par de años dándole vueltas a la idea de un viejo pescador luchando contra el mundo por sobrevivir, una especie de El viejo y el mar y Moby Dick, pero mezclado con Tiburón y Alien». Con su traslado a Hong Kong en 2013 se quedó prendado del «contraste entre la gran ciudad financiera y los pobres pescadores viviendo a la sombra de los edificios», y lo que nació originalmente como «una pequeña película de aventuras, fantasía y terror», acabó siendo una «metáfora» sobre «la extinción de los viejos oficios en manos del progreso».
Arantxa Echevarría comenta que Yo, presidenta surgió «hace dos años, en las eternas conversaciones de sobremesa. La situación política del país parecía una comedia en sí misma: corrupción, crisis, preferentes... Todos estábamos hartos, y no dejábamos de decir que si fuéramos gobernantes haríamos tal o cual cosa. Eso me hizo reflexionar sobre qué pasaría si alguien normal, honesto pero sin estudios prácticos, fuera elegido para ese cargo. Sería un caos pero un caos divertido. Así surgió esta comedia berlanguiana al más puro estilo español», dice.