Caballería inicia el nuevo curso con 84 alumnos
En el acto de inauguración la Academia homenajeó al teniente Jacobo Castaño, número uno en la promoción del pasado año

Saludo del coronel director de la Academia de Caballería durante el acto de inauguración.-J.M. Lostau
El acuartelamiento General Shelly abrió el nuevo curso militar, que contará con 84 alumnos oficiales y suboficiales a los que se unirán en enero 35 más, procedentes de la Academia Básica, para superar en número las matriculaciones del pasado año.
El presidente de la Orden de Calatrava, Pedro de Borbón-Dos Sicilias y Orleans, inauguró el nuevo curso con la condecoración de un coronel y un comandante, a los que se otorgó sendas cruces al mérito. Además, otorgó a tres cabos primero y un soldado, todas ellas mujeres, las cruces de bronce a la perseverancia en el servicio.
El patio de armas del acuartelamiento también fue testigo de la entrega del simbólico sable al teniente Jacobo Castaño Martín, número uno de su promoción durante el curso pasado, la 174. Este es el décimo sable que se entrega, con el nombre del destinatario grabado, como «premio al esfuerzo y a la constancia», según el secretario de la Orden.
Este premio también constituye un «símbolo de hermanamiento» que viene ya desde 2002 entre la Academia de Caballería de Valladolid y la Orden de Calatrava, fundadas en el siglo XII como contingentes armados encargados de parar a los árabes que invadieron la península. No se trataba de ejércitos como tal, ya que aún no existía esa institución, pero sí compartían los mismos valores que las fuerzas militares actuales, y «el orgullo y sentimiento común por la patria», dijo en su discurso.
En el acto solemne, el condecorado Jacobo Castaño desfiló bajo la atenta mirada de familiares y autoridades civiles y militares, para despedirse del estandarte de la Academia. Un beso de adiós a la bandera de la que fue su casa.
El coronel José María Castaño Fernández, director de la Academia, se dirigió a los presentes para dar la bienvenida a los suboficiales de primero y tercero, y a los oficiales de quinto curso. En su discurso les recordó que la institución se encargará de completar los conocimientos técnicos y prácticos desarrollados en la Academia Básica, «el dominio de los vehículos, que han sustituido a los caballos».
Pero también de inculcarles «el espíritu jinete «para no olvidar las tradiciones, los valores que perduran en el tiempo «la audacia, el valor, y la competitividad».
Por último, se rindió homenaje a los caídos, poniéndose en pie los asistentes, entre los cuales estaban autoridades tanto civiles como militares, entre ellos Óscar Puente, Luis Ángel Vélez, concejal de Seguridad y Jesús Julio Carnero, presidente de la Diputación.