POLÍTICA
El Consistorio elimina hoy la tasa de basura tras 3 años en vigor
La junta de gobierno aprobará la supresión de este tributo y congelará del resto / Los funcionarios cobrarán en octubre 1,8 ME de la extra de 2012

Instalaciones de Centrolid-Ical
La tasa de basuras, puesta en marcha en 2013 por el anterior alcalde, Francisco Javier León de la Riva, empezará a ser historia a partir de hoy. Será esta mañana cuando la junta de gobierno del Ayuntamiento apruebe supresión de la polémica tasa, una decisión que luego habrá de ratificar el pleno del Ayuntamiento.
El nuevo equipo de gobierno municipal se la tenía jurada a esta tasa por entender que ya estaba incluida en el pago del Impuesto de Bienes Inmuebles, algo que negó siempre el anterior concejal de Hacienda, Alfredo Blanco, con el argumento de que una tasa no puede cobrarse nunca en un impuesto. Después de tres años en vigor, la tasa de basura dejará de cobrarse a partir 2016: un pequeño alivio para los bolsillos de los vallisoletanos, que pagaban una media de 50 euros, pero un problema para las arcas municipales.
La supresión de la tasa generará un roto de 10 millones de euros en los ingresos municipales, una cantidad que representa en torno a un 3% del último presupuesto municipal. Con este descenso y con la nueva filosofía que el nuevo equipo de gobierno quiere imprimir a las cuentas municipales, más centradas en el gasto social, el presupuesto que está ahora en proceso de elaboración augura un recorte importante en la inversión. Ya lo avanzó el nuevo titular de Hacienda, Antonio Gato: serán unas cuentas menos inversoras y con un recorte en el gasto corriente. Ahora falta por saber dónde meterán la tijera.
El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, ya dio también alguna pista cuando avanzó que, por lo que respecta a su departamento, el gasto se centrará en trabajos de mantenimiento y reforma, pero nada de grandes proyectos. Eso sí, se respetarán aquellos acuerdos en materia de urbanismo que son plurianuales, pero nada más.
La supresión de la tasa de basuras está incluida en el paquete de ordenanzas fiscales que se aprobará hoy y que, salvo la eliminación de este tributo, no ofrece grandes novedades. Los tributos no experimentarán subidas, con el matiz de la revisión catastral solicitada por el Ayuntamiento para actualizar el Impuesto de Bienes Inmuebles. Una revisión que supondrá un incremento del IBI de un 10%, aunque para compensar esta subida y que los ciudadanos paguen lo mismo que ahora, la ordenanza incorpora una rebaja del gravamen que se utiliza para calcular este tributo del 0,67 al 0,61 que se aplicaba en 2011. Lo uno por lo otro, afirma el titular del área de Hacienda, quien insiste, frente a lo que sostienen tanto el Partido Popular como Ciudadanos, que el IBIno subirá.
No habrá novedades tampoco en materia de bonificaciones y exenciones. El nuevo equipo de gobierno mantiene las que ya había con el anterior equipo de gobierno «porque están bien», afirma el concejal.
Y además, añade, con la supresión de la tasa de basuras y la consiguiente caída de los ingresos municipales en 10 millones de euros, que obligará a cuadrar números para atender, tampoco hay margen de actuación. «Estamos al límite de las posibilidades», asegura Gato, que afronta el reto de su primer presupuesto municipal.
Antes, sin embargo, la concejalía de Hacienda desembolsará 1,8 millones de euros para pagar a los empleados municipales el 26% de la extra suprimida por el Gobierno en 2012. Ya el anterior equipo de gobierno municipal abonó un 25% de la paga y ahora, en la nómina del mes de octubre, las 3.200 personas que trabajan para el Ayuntamiento -incluidos aquí los 2.700 de plantilla más el personal de Auvasa y de las fundaciones- recibirán otro cuarto de la extra que no cobraron hace tres años.
Si las previsiones se cumplen, el 50% restante, hasta completar así el total de la paga suprimida, se abonará el próximo año.