Cultura
Duane Michals, el fotógrafo que escribía historias
San Benito reúne cien imágenes realizadas por uno de los maestros de la fotografía contemporánea

Un visitante contempla algunas de las fotografías de la exposición de Duane Michals en San Benito-Pablo Requejo
La sala de exposiciones de San Benito reúne hasta el 12 de julio un centenar de imágenes realizadas por Duane Michals (Pensilvania, 1932), todo un referente de la fotografía contemporánea . Una exposición inédita en España en la que el artista representa con una gran intensidad temas universales como el amor, el deseo, la memoria, lo efímero, la muerte o la inmortalidad y que evidencian sus pensamientos más profundos.
Estructurada en siete apartados:‘Retratos’, ‘Autorretratos’, ‘Secuencias’, ‘Fototextos’, ‘La casa que una vez llamé hogar’, ‘Sobre arte contemporáneo’ y ‘El mundo flotante’, las fotografías reunidas en A BC Duane Michals sirven, en palabras de la coordinadora de la muestra, Lucía Orsi, para poner de manifiesto la obra más conceptual e íntima del artista, «su mente, su generoso corazón y su sentido del humor». Pero también sus inconformistas pensamientos y su lado más reivindicativo a través de imágenes alusivas a la homosexualidad, el racismo, la política o la religión. Entre ellas, una fotografía perteneciente a la serie ‘Miradas de Santos muertos’ acompañada por el siguiente texto: «Los excrementos de San Francisco de Asís con una cruz en llamas para añadir blasfemia».
Hablar de Duane Michals es hacerlo de la fotografía filosófica, conceptual y secuenciada. «Cuando miras mis fotografías, estás mirando mis pensamientos». Esta frase, escrita por Duane Michal es, en palabras de Orsi, «la clave para interpretar su obra». Una obra a través de la cual el artista combina su filosofía vital y su fuerte personalidad.
Michals confiere un movimiento especial a sus imágenes a través de la secuencia y logra retratar lo efímero invitando al espectador a aprender a observar aquello que no muestra de una manera explícita. Entre sus obras más conocidas. el artista hace suyo el formato cinematográfico de las secuencias de fotogramas describiendo su evolución y mostrando las diferentes perspectivas sobre un tema específico invitando al espectador a «ver lo que hay más allá de la realidad única». El artista introduce además sobre sus obras un texto escrito a mano que más que cumplir una función explicativa añade otra dimensión al significado de las imágenes y da voz a cada una de sus reflexiones rechazando la convicción de que «una foto vale más que mil palabras».
Alejado de toda complejidad técnica, lo importante es desarrollar emociones. «Nunca intentes ser un artista. Simplemente haz tu trabajo, y si tu trabajo es real se convertirá en arte», decía.
Michals es un artista en permanente búsqueda de nuevos tipos de expresión. A sus 83 años, sigue demostrando una permanente curiosidad hacia la vida y lo que ésta proyecta. Es el caso de unas fotografías presentes en esta exposición realizadas entre 2006 y 2008 inspiradas en la iconografía japonesa e impresas en forma de abanico con escenas que desdibujan los límites entre la fantasía y la realidad.