Sanidad
Sanidad «revisará» los techos del Clínico «para minimizar riesgos»
UGT exige una inspección «habitación por habitación» y critica los recortes en mantenimiento
El consejero Sáez y el gerente del Clínico, José María Eiros-Efe
El consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, explicó este martes que su departamento revisará los techos del Hospital Clínico, donde el lunes se desplomó parte de la cubierta de escayola en una habitación ocupada. «Vamos a iniciar una revisión de esa unidad y de otras similares para intentar minimizar posibles riesgos», anunció.
El titular de Sanidad confirmó que se están «investigando las razones del desprendimiento en esta estancia del complejo hospitalario pero descartó que se trate de un «problema estructural» del edificio, levantado en 1978 e inmerso en los últimos años en un proceso de ampliación por fases.
A pesar de que el incidente no ocasionó heridos, siete personas se encontraban en ese momento en la habitación:dos de las tres pacientes y cinco profesionales sanitarios. El consejero insistió en que el suceso está «limitado» a una habitación, pero Sacyl trasladó de forma «preventiva» a los 25 pacientes que ocupaban el ala sur de la novena planta, ahora realojados en la zona norte.
«Aunque aún no hay resultados de la investigación puesta en marcha, parece que tiene que ver con la sujeción de la escayola que cubría el techo de la habitación al resto de la estructura», avanzó.
Esa misma explicación es la que en 2008 dieron los responsables de Sanidad para explicar un episodio similar, según recuerda Tomás Pérez, secretario de acción sindical de UGT. En abril de aquel año un desprendimiento dejó un boquete en la sexta planta y antes de eso, el historial del inmueble registra al menos otros dos desplomes parecidos.
Pérez explicó que los representantes sindicales pedirán «responsabilidades» durante la reunión del Comité de Seguridad ySalud, que se convoca de forma periódica y tendrá lugar el viernes con la dirección del hospital. «Queremos que se realice una revisión estructural del edificio», reivindica el portavoz de UGT.
Por su parte, Carmen Ámez, secretaria general de la Federación de Servicios Públicos de UGT en Castilla y León, exige «una inspección del edificio habitación por habitación».
En su opinión, los antecedentes registrados en este inmueble en los últimos quince años obligan a tomar medidas severas. «El problema no se puede arreglar poniendo una placa de escayola sobre otra», apuntó al recordar que la progresiva conducción de cableado en los últimos años sobre los falsos techos de escayola ha sobrecargado su estabilidad. Según sus explicaciones, «en habitaciones con tres camas, si se dan condiciones de temperatura excesiva y una humedad elevada» se produce un caldo de cultivo peligroso que puede estar detrás del vencimiento de la cubierta.
«Esta vez no ha habido heridos, pero la responsabilidad puede ser enorme, no sólo civil, sino penal», advirtió Ámez. Por eso, reivindica «una inspección y un mantenimiento continuo» del edificio. «No basta con revisarlo cada ocho años, porque luego cambian los equipos de gerencia y se olvida lo que había», reflexionó.
Desde UGT critican el recorte «en las partidas destinadas a mantenimiento hospitalario» en los últimos años, así como el «desmantelamiento de la plantilla de personal no sanitario». Explican que desde 2008 las plazas de los trabajadores de mantenimiento «se están extinguiendo y cuando alguien se jubila se amortizan». «Antes había albañiles, fontaneros, electricistas y carpinteros propios en los hospitales pero ahora esas categorías están agrupadas en la de ‘oficiales de mantenimiento’ y la tendencia es la privatización de este tipo de trabajos», denuncia Nieves Martínez, secretaria de Sanidad de la agrupación sindical.