Primarias: Diez, como Cerdán

El alcalde de León junto al delegado del Gobierno y otras autoridades en la apertura del curso en la Academia Básica del Aire y del Espacio
Los inventores de las primarias aman tanto las primarias que no saben cómo hacer para no celebrarlas. Las primarias son sagradas, como el trabajo. No las toques, reza un lema en la casa socialista de Castilla y León. El último primario es el siempre batallador alcalde de León, José Antonio Diez (JA10). Es tan primario el gachó que no quiere primarias. Aspira a una designación divina por la gracia y glorias de la ejecutiva local que él mismo preside, al estilo Santos Cerdán, sin ir más lejos, a director general, como cuarto presidente de la historia del grupo. Ejecutiva cuya decisión no consta en acta. Por el simple hecho de que no haya acta ni dios que lo fundó. Porque en esa cita clandestina no se decidió investir de todo poder candidatable a Diez, se ponga como se ponga. Hay testigos, correos y mensajes en el WhatsApp. E inventarse el acta sería un delito en toda regla. Las prisas, el ansia viva, la tensión y los nervios son malos consejeros en política. Es inexplicable que un tipo tan hábil y certero en su batalla contra todo el socialismo orgánico mundial de Pedro Sánchez haya encadenado el cúmulo de tropezones de la semana pasada. Empezando por esa insensata gira de entrevistas a la carta que sólo le han granjeado argumentos para que Ferraz ponga pie en pared y coloque la decisión de su candidatura a orillas de Sánchez. Las primarias son una farsa. Tudanca, sin ir más lejos, eligió Senado en vez del honor de las primarias. Y al final, por evitar la guerra, se quedó sin honor y sin Senado, como diría Churchill. Carlos Martínez eligió Senado para Tudanca en vez de primarias y acabó arrinconado. Y siempre arrastrará que no se ha ganado el cargo como Dios manda entre la militancia. Se lo trajinó ese señor gordo que se sentaba en la segunda fila del Congreso detrás de Sánchez, al que nadie conoce ahora. Pues el regidor leonés, más de lo mismo: “Mi Reino por una candidatura sin primarias”. Primarias tengas y las ganes. Y si no las tienes, tápate, bribón.