DISTRACCIÓN DE LA MENTE
El desastre de Annual
En los estertores del régimen de la Restauración, durante el reinado de Alfonso XIII, bisabuelo de Felipe VI, tuvo lugar el desastre de Annual, hecho histórico acaecido en el territorio de esta población que desde 1912 hasta 1956 perteneció a la zona norte del protectorado español de Marruecos. Hoy forma parte de la soberanía marroquí y se encuentra situada a 60 kilómetros al oeste de Melilla. El desastre de Annual se produjo, curiosamente, entre el 22 de julio y el 9 de agosto, si bien, del año 1921. Murieron numerosos soldados de reemplazo y supuso una de las crisis políticas más importantes de la época que conmocionó a la sociedad española del momento. El presidente del Consejo de Ministros, Antonio Maura, tomó la decisión de nombrar al general Juan Picasso para que elaborara un informe sobre lo ocurrido. Pocos meses después, el militar entregó el dictamen a las instituciones públicas y las Cortes Generales constituyeron una Comisión de Responsabilidades (de investigación, diríamos hoy). Sin embargo, el golpe de Estado del general Primo de Rivera de septiembre de 1923 dio carpetazo al informe y a la Comisión. El desastre de Annual tuvo su coletazo final en la Segunda República. El asunto terminó en el Tribunal Supremo que, finalmente, archivó la causa.
La situación de Ceuta es desesperada. Después de más de un mes de la entrada irregular de miles de inmigrantes, Ceuta se ha convertido en una ciudad sin ley, muy lejos de lo que debería ser una población europea. El orden brilla por su ausencia. Las concentraciones en favor de Ceuta y de los ceutíes que se han producido a lo largo de todo el territorio nacional en las plazas de los municipios españoles, parece que han surtido efecto. El Gobierno central empieza a funcionar tratando de filiar y ubicar a los migrantes. No obstante, las consecuencias psicológicas que están sufriendo las familias ceutíes son devastadoras. Es posible que muchos de ellos decidan irse de la ciudad, a modo de exilio. Otros decidirán quedarse pues en esa tierra nacieron ellos y sus antepasados. Lo que no cabe duda es que debe aumentarse la presencia del Estado y de sus instituciones para que sus habitantes puedan vivir en paz y con orden mientras sea territorio español. Quizás la visita del Jefe del Estado contribuiría a dar seguridad y estabilidad a sus habitantes. Nunca es tarde si la dicha es buena.