EL RUBICÓN
El que fue a Sevilla
Pues menos mal que la cosa no iba de sillones para estos de VOX. Menos mal que estos de la derecha extrema, ya saben por aquello de estar al extremo de la derecha del PP, son los que aseguran y dan lecciones que lo suyo de lo que va es de las políticas para mejorar la vida de la gente. Menos mal que ellos venían a la política para demostrar cómo se deben hacer las cosas para trabajar por los castellanos y leoneses. Menos mal que nada. Lo suyo de lo que va es de sillones.
Como dice la sabiduría popular, por sus hechos los conoceréis, y a fe que se les está conociendo. Y es que, hasta ahora, lo único que han cogido estos de VOX son sillones, los dos de la Mesa del mausoleo ese que se asienta en la avenida de Salamanca de Valladolid, en cuanto vieron la oportunidad, y porque no podían más. Como ya hacían hace ahora cuatro años, cuando se escuchaban los vítores y aplausos en los pasillos del mausoleo porque le habían arrancado al PP la Presidencia de las Cortes. Ya entonces aplicaban aquello de ‘el que fue a Sevilla..., que los de León completamos con un ‘el que fue a León, perdió el sillón.
Cómo será la cosa que hasta se pegan por el sillón de procurador, sólo por el mero hecho de hacer ver quién es más importante y ponerse al lado de Carlos Pollán. Y no porque estar al lado del futuro vicepresidente primero de la Junta dé más caché, para nada. La bronca entre David Hierro y Alberto Díaz Pico, que todo sea dicho era quien tenía toda la razón, sólo iba de egos. El de uno más que el del otro porque a uno, a Díaz Pico, les asistía la razón del cargo que ahora ocupa en el grupo y su sillón, el que debía ocupar, era el de al lado del todavía portavoz, que para eso el más que previsible futuro consejero de Cultura, Turismo y Deporte es el viceportavoz de VOX en el mausoleo, hasta que la dirección nacional decida colocarlo en otros menesteres, los de la gestión dentro del nuevo gobierno. Esa es la realidad de los hechos de los de Santiago Abascal aquí en Castilla y León. Una realidad que habla mucho de sillones y poco de las políticas para la gente, de las que presumen y de las que carecen, a la vista de sus hechos, esos por lo que se les va conociendo.
Aunque si de conocer y desconocer se trata, los que estaban en la inopia eran estos del PSOE de Carlos Martínez, que no vieron venir como uno de sus barones autonómico, a la sazón presidente del Principado, de nombre Adrián y apellido Barbón, se les plantaba en el mausoleo de la avenida Salamanca para arropar a Alfonso Fernández Mañueco en su toma de posesión. Punto, set y partido para Mañueco.