AL SERENO
Ponerse al día viajando
Fumata blanca. No por el Papa, que ha elegido pasar de largo por la Catedral de Burgos y por cualquier otro de los extraordinarios templos católicos que custodiamos en Castilla y León, sino por el alumbramiento del pacto de Gobierno que regirá la Junta de Castilla y León y que será el tercero de la era de Alfonso Fernández Mañueco al frente del ejecutivo autonómico. Aprovechando este interregno en el que aún se desconoce el plan de nombramientos que PP y Vox manejan para colocar a sus respectivos consejeros, me permito sugerir una serie de visitas oficiales para los futuros titulares de las competencias en Industria, Cultura, Sanidad y Medio Ambiente. En primer lugar, atendiendo a las fechas en las que nos encontramos, quien vaya a ocuparse de las responsabilidades medio ambientales en el futuro gabinete bipartito será bienvenido a conocer de primera mano la comarca de Pinares que compartimos Soria y Burgos para que los paisanos le expliquen cómo se gestiona un monte comunal milenario. Para que cuando algún chupatintas le quiera derivar por los caminos del mal, sepa que en Pinares se guarda la sabiduría ancestral de los guardianes del bosque. Con el sol pegando a tope sobre la provincia burgalesa, quien asuma los mandos de Cultura tiene una cita ineludible con el personal científico que ya estará excavando como cada año en la sierra de Atapuerca, ese yacimiento sin par que ha puesto a Castilla y León en el mapa de la ciencia mundial. Aún podría brillar más si la administración autonómica se fijase en el enorme valor que encierran los yacimientos de restos de dinosaurios que abundan en los parajes entre Pinares y Atapuerca. Un potencial dilapidado hasta ahora. Y ya que estamos en la carretera de Logroño, volviendo de Atapuerca quien sea responsable de Industria tiene que darse una vuelta por el que es el mayor fiasco de tramitación administrativa de la Junta en Burgos, el parque tecnológico. Está acabada su reurbanización, así que bien podría inaugurarlo y decirnos qué enfoque empresarial se le quiere dar. Como en Ircio, en Miranda, que ha crecido enormemente gracias a su reorientación hacia la logística y que también merece una visita. Como cualquiera de los polígonos de Aranda, que acogen a algunas de las industrias más punteras de la provincia y la Comunidad y donde será también bienvenido aquel que ocupará la cartera de Sanidad, para darle el último empujón al nuevo hospital comarcal para la Ribera del Duero, tierra de vino y de cordero. Dos de los mayores reclamos de Tierra de Sabor, esa marca de calidad que tanto brillo a dado a Castilla y León fuera de nuestras fronteras. Que echen gasoil al coche oficial, que en Burgos les esperan multitud de visitas a los nuevos consejeros para ponerse al día.