MENSAJES CRUZADOS
Con toda la fuerza del Estado
El presidente del gobierno Pedro Sánchez ha vuelto a erigirse en paladín de las «causas justas» y ha dicho, con mucha contundencia y con el semblante serio, que defenderá con toda la fuerza del Estado los derechos de los extremeños. Ha dicho eso y se ha quedado tan pancho, porque sabe que los españoles consideramos que es el vigilante de la playa... perdón, quise decir el vigilante de la ley y de todo lo que la ley representa, eso sí, siempre que no se ponga en tela de juicio nada de lo que el presidente considere que no ha de ponerse en tela de juicio.
El presidente del gobierno, para ser presidente tuvo que pactar con diversos grupos políticos de la más radical ultraizquierda española, con los separatistas y con Bildu que es simple y llanamente heredero de la banda terrorista ETA. Pero todo ese conglomerado de siglas no puso en riesgo a nuestra sociedad, a pesar de que el pacto con Bildu fue una provocación ilegítima que ha pretendido blanquear a los delincuentes que asesinaron, durante años de democracia, a cientos de inocentes, niños incluidos; pero ahora, todos esos delincuentes están siendo excarcelados y se han convertido, –por el arte de birlibirloque– en auténticas almas de la caridad.
Por eso El PP y Vox deberían de pedir asesoramiento al presidente del gobierno de España para que informe fehacientemente sobre cuales son los pactos que no pondrán en riesgo a los extremeños, dentro de unos días a los aragoneses, unos días más tarde a los castellanos y a los leoneses y dentro de un año, más o menos, a todos los españoles... Ya que según las encuestas –que a veces aciertan y otras veces se equivocan– la mayoría de los españoles pretenden apoyar otras candidaturas y aparcar la de Sánchez para que esta democracia española siga comportándose como la auténtica democracia que se manifiesta legítimamente en la alternancia de poder.
Pero Sánchez sigue creyendo que él y su gobierno han sido la redención de este país y de otros países que pretendieron imitarle. Pero ahora, nuestro legítimo y contumaz presidente, ha de analizar y ha de pedir asesoramiento a las decenas de ministros y a los cientos de asesores que hay en La Moncloa, para que indaguen y elucubren sobre el fondo de los pactos que han firmado el PP y Vox para la mejor gobernanza de Extremadura. Aunque los extremeños, que yo sepa, tienen el gobierno que eligieron en las urnas ,y los castellanos y los leoneses, es de esperar, que también tengamos el gobierno que elegimos en las urnas. Mientras tanto, Sánchez gobierna en España porque las urnas y los «pactos» que propiciaron las urnas se lo han permitido, pero ha de estar «ojo avizor», al menos cuando dice estas cosas que enuncian –como pájaros de mal agüero– los cruentos peligros que nos acechan si la derecha española tiene la osadía de volver a gobernar.