Diario de Valladolid

Creado:

Actualizado:

EL FUTURO de una sociedad y de un país se encuentra en la juventud. Es de Perogrullo. Sin embargo, no le damos la importancia que tiene. De cómo se plantee, se eduque y se forme a nuestros hijos dependerá el devenir de la comunidad política. Por tanto, los gobernantes tienen una especial responsabilidad de poner los medios para que los niños y adolescentes de hoy sean los responsables de que la vida personal, familiar y social del mañana no solo no se degrade hasta límites insospechados, sino que tienda a constituir personalidades plenas y equilibradas. En otros países fuera del entorno europeo y con regímenes políticos distintos al nuestro lo tienen claro y actúan en consecuencia.

Hace unos días, el Presidente del Gobierno, durante su intervención en el World Governments Summit, en la emblemática ciudad de Dubái, ha afirmado que: “las redes sociales se han convertido en un Estado fallido, en el que se ignoran las leyes y se toleran los delitos” y, por ello, España prohibirá el acceso a las redes sociales a menores de 16 años, obligando a las plataformas digitales a implantar mecanismos de verificación de edad. Mal tiene que estar la cosa para que el primer ministro español haya tenido que anunciar esta medida que ha impulsado desde el Consejo de Ministros, a petición del Ministerio de Juventud e Infancia con la colaboración del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, en el marco de una enmienda al proyecto de ley de protección de los menores en los entornos digitales que se está tramitando en las Cortes Generales.

¿Cuál ha sido el criterio que ha utilizado el gobierno para proponer esta medida? Creo que la respuesta a esta pregunta es clara: el mantenimiento del orden público y las devastadoras consecuencias que está teniendo el uso indiscriminado a edades tempranas de las redes sociales. El gobierno lo ha dicho de otra manera más gráfica y contundente: “Les protegemos del Oeste salvaje digital”. Tienen razón. Sea pues bienvenida la propuesta. Únicamente falta que sean capaces de conseguir los votos de diputados y senadores y que la Administración Pública consiga ejecutarla. No obstante, creo que el gobierno ha abierto un melón difícil de cerrar. ¿Por qué 16 años? ¿Por qué hay que esperar a tener 18 años para conducir o para votar? ¿Por qué para otras decisiones vitales no se exige edad mínima o autorización paterna?

tracking