EN POCAS PALABRAS
En la cuerda floja
ILUSIONES LAS JUSTAS. El sector primario en Castilla y León sigue en la cuerda floja, a pesar de las protestas del campo en España y en Europa. La victoria pírrica del miércoles pasado en el Parlamento de Estrasburgo es un «suflé emocional», como ha calificado el Ministro de Transportes a las protestas de los maquinistas con 45 muertos en la vía de Adamuz.
Gran desvergüenza con sifón propia de un político que todo su bagaje científico, moral, y político, se reduce a poner en práctica este principio antidemocrático y corruptor del sanchismo totalitario: todos mis oponentes –políticos, ideológicos, sociológicos, históricos, tecnológicos, nacionales y extranjeros– son imbéciles, que tenemos bien censados, o unos canallas estructurales a los que pensamos dar matarile en breve. Simplismo medioambiental.
¿Con estos antecedentes de barbarie generalizada, piensan que con este Gobierno el campo español tiene futuro? Algunos círculos económicos acaban de hacer una advertencia poco alentadora: se trata de una «falsa victoria». El acuerdo UE–Mercosur se pondría en práctica ya mismo sin esperar a lo que dictamine el TJUE, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, otro que tal baila. Y es que la Comisión Europea es lo más parecido a un órgano sanchista & woke invadido: ha desestructurado la industria europea, está en contra del campo con medidas medioambientales abracadabrantes, ha renunciado al principio de construcción europea y liberal, y su modelo de burocracia es la dictadura China.
Conclusión: que al sector primario en Castilla y León, en España, y en Europa, sólo le queda la única opción coherente con el grito de Rodrigo de Triana el 12 de octubre 1492: «¡¡¡Tierra!!!». Es decir, la tractorada permanente.