El envejecimiento poblacional, una causa evidente de la despoblación

EL ENVEJECIMIENTO poblacional es una moneda con dos caras. La positiva es que vivimos más años y eso dice mucho de la calidad de vida de los territorios donde ocurre. Uno de esos es Castilla y León. Pero en paralelo y en relación con el conjunto poblacional tiene un aspecto menos halagüeño. En 2025 Castilla y León alcanzó su cota más alta de envejecimiento con 231 mayores de 64 años por cada cien menores de 16, según se desprende del último informe difundido por la consultora de trabajo temporal Addeco.
Y ese envejecimiento poblacional ocasiona una brecha generacional por la escasa natalidad o el éxodo que sufrimos desde hace más e seis décadas. Es una dolencia íntimamente ligada a la despoblación, que es la gran lacra de las regiones del interior y del oeste, en favor de las grandes urbes, la centralidad y el litoral mediterráneo. El propio estudio de Addeco alerta de que esa eclosión se produjo con enorme fuerza en la década de los 90 y no ha parado de crecer, situándonos a la cabeza del país, sólo superados por Asturias y Galicia. El oeste sigue siendo el más castigado por la falta de un plan que corrija estos desequilibrios. Zapatero lo prometió, pero jamás lo aplicó. Y tras él, ni Rajoy ni Sánchez se han ocupado del problema. Y cuando no te ocupas de los problemas no los atajas y los problemas crecen y se desmadran. Somos víctimas de la desidia de la política que parlotea, pasea y arenga, pero no actúa. Y la mejor prueba de que envejecimiento y des población están íntimamente ligados es que en Zamora el envejecimiento está absolutamente desbocado. Hasta el punto de que los mayores de 64 años van camino de cuadriplicar a los menores de 16. Es evidente que son cifras contundentes que hacen inviables la continuidad de territorios tal y como los hemos conocido. Abocando al entorno más rural a ser parques temáticos en los que la gente acuda para el esparcimiento, los periodos estivales y vacacionales. Pero eso conlleva un riesgo y es que también se pone en solfa la conservación de uno de nuestros tesoros ligados al mundo rural, que no es otro que nuestro patrimonio natural. Sin ir más lejos es una de las causas de los grandes incendios que asolaron especialmente es oeste de la comunidad.
Hacen falta políticas correctoras. Políticas que sean consecuentes con que la despoblación es un fenómeno imparable desde hace más de 60 años. Por la sencilla razón de que la gente quiere vivir en las ciudades. Los mismos políticos y teóricos que sermonean con la defensa del medio rural no vive ninguno en pueblos. Políticas realistas que atenúen y amortigüen la lacra de la despoblación que es la causa del envejecimiento poblacional.