Diario de Valladolid

Creado:

Actualizado:

Estoy seguro de que cuando Hesíodo escribió Trabajos y días no fue capaz de imaginar que el mundo iba a estar tan revuelto, y casi treinta siglos después uno de los lectores asiduos de su obra se inspiraría en la esencia de su título para trazar unos renglones titulados los «Los huevos y los días». Porque los huevos siempre fueron uno de los manjares más sencillos y uno de los que más posibilidades ofrecen a este arte solemne al que ahora llamamos «Arte gastronómico». Arte que fermenta en la armonía de lo que es suculento y también de lo que se manifiesta a través de muchas experiencias que han ido evolucionando a lo largo de siglos y milenios. Porque los huevos y sus diversos modos culinarios ofrecen matices relacionados con el mundo sensorial y con la expresión de una cultura que es capaz de crear espacios visuales, olfativos y sobre todo gustativos. Pero los huevos siempre están ahí, al alcance de cualquiera que desee elaborarlos de miles de formas diferentes.

Y aunque de nuevo la gripe aviar nos ha inundado con tanta expectativa ¿Qué es realmente lo que nos está sucediendo a los seres humanos de estos días en los que nos afecta con tanta profusión la gripe de los pájaros? Días en los que los huevos están de capa caída o todo lo contrario ¿Quién lo sabe? Porque en el brote de gripe aviar que nos asola, solamente en Castilla y León han tenido que ser sacrificadas, durante los últimos días, más de trescientas mil gallinas ¡Casi nada! Todo un genocidio gallinesco ¡Manda Güevos! que hubiese dicho Federico Trillo... Y esa eliminación o matanza de inocentes ponedoras ha dado al traste con miles de ilusiones y miles de circunstancias que evitarán que el domingo que viene pueda haceros el flan o las natillas que os había prometido. Los Huevos suben de precio porque las gallinas tienen gripe y el combustible subió y seguirá subiendo de precio porque los dueños de los pozos no la tienen. No hay quien entienda este cotarro... Y todo va a seguir subiendo de precio para que suba la recaudación de un Estado depredador que quiere seguir gastando y malgastando a cuenta de todos los españoles y, de paso, regalando dinero a Marruecos, a los palestinos, a Mauritania, a Malí, a Túnez, a Senegal, a Nigeria, a Mozambique, a la Media Luna Roja de Argelia, a la Universidad Nacional Técnica de Costa Rica, al Ministerio de Agricultura de República Dominicana, al Ministerio de Igualdad de Colombia o a una asociación de mujeres de Etiopía... etcétera, etcétera, etcétera. Y yo me pregunto. Perdonen que quiera preguntármelo ¿Quién nos da algo a nosotros?

Los huevos ¡Manda Güevos! no son culpables de todo lo que les sucede a unos gobernantes que dilapidan en momentos tan duros y complejos para miles y miles de españoles.

tracking