Reducción de la lista de espera en Sanidad que se debe consolidar

Creado:

Actualizado:

LAS LISTAS de espera en la sanidad pública son un problema general y crónico sobre el que en muchas ocasiones se ha trasladado que es imposible hacer nada. Nunca debería haber sido así y ahora se demuestra que la voluntad política y el trabajo pueden dar buenos resultados. Las listas de espera para una intervención quirúrgica en Castilla y León se están reduciendo durante la presente legislatura, en la que se ha experimentado un notable cambio respecto a experiencias anteriores. El resultado es positivo, satisfactorio, pero es necesario mantener el esfuerzo, porque la experiencia demuestra que es fácil que se produzcan retrocesos en esta materia. Lo que se necesita es consolidar la línea actual de trabajo y seguir obteniendo mejoras en un asunto que afecta a una cuestión fundamental para los ciudadanos.

Al inicio de la legislatura, el consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, propuso un plan de choque para ir rebajando los días de espera media que había en Castilla y León en marzo de 2022, que eran 139. A veces los anuncios políticos se reciben con muchas reservas por parte de los ciudadanos, porque ha habido experiencias negativas en muchos ámbitos, pero en esta ocasión hay que reconocer que el plan de choque está funcionado. Se ha pasado de esa media de 139 días en marzo de 2022 a los 80 actuales, una reducción de 59 días. Es una media en Castilla y León, pero hay hospitales que han logrado reducciones mucho más significativas y otros que por el contrario no han conseguido avances y han incrementado su lista de espera. Es el caso de los hospitales de Medina del Campo, Santos Reyes, Santiago Apostol y el Complejo Asistencial de Zamora, con aumentos de 10, 17, 12 y 5 días respectivamente. En el lado contrario, hay avances sustanciales en otros hospitales, entre los que destaca Salamanca, que consigue una reducción de 128 días, y el de Burgos, con 104 días menos.

El avance es sustancial y se ha conseguido fundamentalmente mediante el uso eficiente de los recursos propios y recurriendo, cuando ha sido necesario, a medios adicionales. La adecuada planificación y el trabajo ha funcionado y esa es la línea que hay que mantener para conseguir que los hospitales que no han logrado mejoras sigan la estela de la mayoría y que en los demás no haya pasos hacia atrás sino que se consolide la mejora. El plan de choque debe seguir vigente porque los 80 días de espera deben reducirse aún más, todo lo posible en aras del bienestar de la ciudadanía. Además, hay otras listas de espera que no son quirúrgicas que también deben verse reducidas.