EDITORIAL

Situación de emergencia que obliga a tomar medidas

Creado:

Actualizado:

LOS AGRICULTORES, LA gente del campo lleva meses alertando del riesgo claro de una nueva sequía quizás no tan extrema como la vivida hace unos años pero importante también. Una voz de alerta que ahora toma cuerpo y forma con la «emergencia» por sequía que acaba de decretar el Ayuntamiento de Ávila, que además ya ha suspendido actividades precisamente por la escasez de agua.

La medida fue anunciada ayer por el alcalde de la ciudad, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, después de participar en la primera reunión de la Comisión de Seguimiento del convenio firmado el pasado 1 de marzo entre el Ayuntamiento, la Sociedad Estatal Aguas de las Cuencas de España SA (Acuaes) y la Junta, para abastecer la ciudad en situaciones de sequía, mediante una captación de Las Cogotas.

Sánchez Cabrera aseguró que Ávila se encuentra en una situación «límite» y «extrema», de ahí la propuesta que será aprobada, una vez contrastada la información facilitada por los técnicos municipales, que incluso llegan a señalar que el agua embalsada no es suficiente ni efectiva. Y ello, teniendo en cuenta que no todo el agua embalsado cuenta con la calidad suficiente para su consumo.

Aunque el Ayuntamiento ya había aprobado algunas medidas en este sentido ahora va ahora más allá con esta decisión que pondrá sobre la mesa «medidas que irán en la misma dirección» y que serán dadas a conocer este jueves tras la reunión del órgano de gobierno. El regidor abulense indica que si lo hacen es por responsabilidad. Y eso es justo lo que debe exigirse responsabilidad, primero para evitar alarmismos innecesarios y, después, para que desde el organismo rector de la cuenca se actúe, como por otra parte se hace, en el control de agua embalsada.

Bienvenida sea la llamada a la «responsabilidad» de los vecinos para que realicen un «uso medido y responsable» del agua, ante una situación «límite y extrema», llevada a cabo desde el Ayuntamiento de Ávila, como antes se había hecho desde el campo.

Resulta evidente que se hace obligado ejercer un control de uso y el consumo del agua que aún hay embalsada para un buen desarrollo de los riegos del campo y, por supuesto, para que llegue al consumo de los ciudadanos de forma suficiente y con la garantía de calidad necesaria. Eso sí, de nuevo es obligado insistir en que deben evitarse alarmismos innecesarios y las administraciones están obligadas a que sus decisiones, como la que acaba de tomar el Ayuntamiento abulense, vegan perfectamente justificadas y con los informes técnicos precisos. Sea como fuere, resulta evidente que la situación de emergencia que acaba de declarar el consistorio de Ávila es un toque de atención que obliga a tomar medidas.