Aumenta la apuesta inversora de las rurales en la Comunidad
LAS CAJAS rurales de Castilla y León inician el ejercicio con un notable aumento de los créditos sobre los depósitos, según los informes del primer trimestre remitidos al Banco de España y publicados por la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (UNACC).
Esta mayor apuesta de las cuatro cooperativas de crédito avala su compromiso con la Comunidad y contribuye a reforzar la economía regional.
A pesa de que los resultados en conjunto no registran un incremento respecto al año pasado, por cuestiones meramente de apuntes contables formales, lo cierto es que las cajas rurales han sabido mantener su espacio en la Comunidad, a pesar de su menor tamaño. La crisis que acabó con las cajas de ahorro no les salpicó porque no se metieron en entramados inmobiliarios y dominó la cautela.
En una época donde las cajas de ahorro convertidas en bancos han quedado en manos de grupos ajenos a Castilla y León, las cajas rurales han demostrado que es posible mantener su vinculación con la tierra y niveles aceptables de eficiencia.
Su peso en Castilla y León es superior al de muchas comunidades autónomas y en provincias como Zamora y Soria tienen una muy importante cuota de negocio por su implicación en la economía local.
Su condición de cooperativas con socios vinculados al sector primario ha contribuido a su arraigo y a ser consideradas como parte imprescindible de su negocio por agricultores y ganaderos.
Aunque el tamaño contribuye a la competitividad en el sector financiero, las cajas rurales han demostrado que pueden ser rentables para sus clientes sin necesidad de hacer alardes de exceso de grandeza.
Su espíritu cooperativo les ha llevado a dotarse de servicios comunes y a primar esa cooperación sin verse obligadas en algunos casos a fusionarse.
La apuesta crediticia de las cuatro cooperativas, desigual entre unas y otras, tiene su lógica financiera en un contexto de bajos tipos de interés y de mantenimiento de una tendencia alcista de la economía regional.
El sector financiero está sometido a notables incertidumbres de futuro. Los bajos tipos de interés y las sentencias judiciales adversas que les hacen asumir costes imprevistos limitan sus resultados. No obstante, el comienzo del ejercicio está resultando dinámico. Mantienen sus resultados y sus márgenes, y contribuyen en su medida a la apuesta inversora en la Comunidad.
Castilla y León puede presumir de unas entidades que han demostrado y demuestran su implicación con la economía regional y han sabido desmarcarse de aventuras de dudosa eficacia.