Las Cortes y el único efecto positivo de la despoblación
EN ESTE FRENESÍ primaveral electoral ayer Unidas Podemos se despachó con una propuesta para que la jornada laboral se quede en 34 horas. Y algún político de esa formación que cobra de las Cortes de Castilla y León se ha llevado un susto de aúpa. Incluso ha amenazado con dejar el partido por semejante ataque directo contra su persona. «¡Que me van a hacer currar a mi 34 horas al año! ¡Hasta ahí podíamos llegar! Me va a escuchar el de Galapagar! ¡Yo por esto no paso!», exclamó desde la cafetería que hay en la planta del hemiciclo. Alguno se ha pasado a razón de 93.000 eurazos al año, durante cuatro años, ahí amodorrado en las Cortes sin pegar un palo al agua con un letrero en el despacho que reza:«Trabajar y morir, lo último». Pero el chollo, como casi todos los chollos, se va acabando. Y a partir de finales de junio tocará ir al paro porque trabajo va a ser difícil que encuentra, sobre todo porque no tentará la suerte de buscarlo.
Y mientras llegan las elecciones y demás ahí seguirán amarrados al momio unos cuantos con la dedicación exclusiva que entre pitos y flautas suma 93.000 al año por no hacer nada. Que por no hacer algunos no han ido ni a fichar. ¡Qué vergüenza lo de las Cortes¡ Que ya se ha comentado aquí en más de una ocasión. 84 parlamentarios para andar a la carrera y aprobar media docena de leyes a última hora porque los otros tres años y medio no dieron un palo al agua. En los próximos días contaremos la millonada que esos 84 le han costado a los bolsillos de los ciudadanos los últimos cuatro años. Da para digitalizar todo Castilla yLeón con 5G. A partir de junio serán 81 por la caída del censo en León, Salamanca y Segovia. Al menos la despoblación ha traído algún consuelo positivo.