Colaboración institucional para el retorno del talento
EL REGRESO a Castilla y León de jóvenes profesionales que se fueron a otros puntos del país o del extranjero en busca de salidas laborales es una aspiración de las administraciones públicas. La Junta de Castilla y León y algunos ayuntamientos se han propuesto promover el retorno de estos jóvenes con distintos incentivos, con el fin de recuperar población y, sobre todo, castellanos y leoneses muy preparados que tendrían mucho que aportar a la Comunidad. Sin embargo, la tarea es difícil, ya que para conseguir que estos profesionales dejen sus puestos de trabajo deben contar con suficientes alicientes laborales, sociales y económicos, aparte de los sentimentales que puede suponer la vuelta a las raíces.
El Ayuntamiento de Valladolid es el que más ha impulsado el regreso de jóvenes emigrantes con su Plan de Retorno del Talento, puesto en marcha hace dos años. Desde entonces, 26 vallisoletanos han regresado para desarrollar sus proyectos y su trabajo en la ciudad. En 2017, cinco empresas recibieron apoyo municipal por este tipo de contrataciones, con un salario medio de 36.667 euros. El pasado año, las empresas contratantes fueron tres y la media salarial se elevó a los 41.000 euros. A esto se suman el impulso a la creación de 18 empresas en los dos años, con una ayuda media superior a los 20.000 euros.
El plan de la Concejalía de Hacienda de Valladolid se completa con subvenciones por desplazamiento, mudanza y alojamiento, que supuso un gasto medio en 2018 de 2.497 euros.
Ahora, el Ayuntamiento vallisoletano ha dado un paso más en este objetivo de recuperar jóvenes emigrados con un plan pionero para atraer el talento científico. Para ello, la Concejalía de Hacienda ha establecido una alianza con la Universidad de Valladolid mediante la cual el Ayuntamiento incluirá líneas de ayuda para el retorno de posdoctorales que realicen investigación aplicada, con el fin de que trabajen en la institución académica durante al menos tres años.
El Ayuntamiento y la UVA tienen la vista puesta en los científicos posdoctorales que estén incluidos en el programa estatal Ramón y Cajal, en el que se premia una trayectoria destacada en centros de I+D, pero, en todo caso, la convocatoria será abierta. La idea es que el programa esté aprobado antes de las elecciones municipales del 26 de mayo y que tenga de periodicidad hasta final de año. En este caso, el Ayuntamiento complementaría los sueldos de los investigadores para que la UVA pueda competir con otros centros académicos.
Se trata de un buen ejemplo de colaboración institucional que podría ser tenido en cuenta por otras instituciones para a promover actuaciones similares.