Diario de Valladolid

EDITORIAL

Un negocio bancario que crece en su apuesta por esta tierra

Creado:

Actualizado:

LA CRISIS ECONÓMICA y financiera acabó con las cajas de ahorro de la Comunidad y con ellas, Castilla y León perdió aquello que se dio en llamar el músculo financiero propio. Eso es una realidad plausible y constatable.

Pero no lo es menos el hecho de que otras entidades de ahorro, que siempre han estado ahí y han sabido mantenerse con fuerza en un mercado claramente cada vez más global y atomizado, permanecen aún como esas cajas de proximidad. Se trata de las cajas rurales que, año tras año, en sus balances demuestran que el tamaño no es proporcional a su fortaleza, ya que ésta lo supera con creces.

El negocio bancario de las cajas rurales de Castilla y León se consolida y se fortalece. Las cuatro cooperativas de crédito que mantienen su domicilio social en la Comunidad siguen sumando en positivo durante los nueve primeros meses y les hace crecer incluso más de lo que ya lo hicieran el año pasado.

Caja Rural de Zamora, Caja Viva, Caja Rural de Soria y la Caja Rural de Salamanca podrían superar en todo el ejercicio el resultado de 2017 si suman al acumulado a septiembre. Las cuatro cooperativas de crédito ganaron el año pasado 29,1 millones de euros después de impuestos, un 12,1% más que en los tres primeros trimestres del año pasado. El resultado neto de todo el año pasado ascendió a 38,7 millones de euros, según la cuenta de resultados publicada por la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (UNACC).

El incremento del negocio bancario del ‘grupo’ de cajas rurales de la región se centra ahora más en el crédito que en los depósitos debido a que los bajos tipos de interés no atraen lo suficiente al clientes de las provincias donde están implantadas. Y de hecho el incremento de la inversión crediticia duplica el aumento del pasivo. En conjunto, las cuatro entidades cerraron el tercer trimestre con 3.815 millones de euros de créditos vivos a la clientela, un 7,7% más que el registrado a 30 de septiembre de 2017.

Sin embargo, la captación de depósitos apenas sumó un 3,5% al valor global que existía al finalizar 2017. Las cuatro cajas rurales tenían al final del tercer trimestre 5.292,27 millones de los clientes. Las cooperativas de crédito de Castilla y León invierten en conjunto el 72% de los depósitos que captan.

Datos, cifras y números de unos balances que lo que vienen a demostrar es la pujanza de estas entidades, que están sabiendo ganarse al cliente castellano y leonés a lo largo y ancho del territorio de la Comunidad. Gracias, principalmente, a su forma de entender la acción bancaria, que pasa por el cliente y por estar pegada y comprometida con Castilla y León hasta sus últimas consecuencias.

tracking