Lenta recuperación del empleo pese a la mejora económica
La recuperación económica que revela el incremento del Producto Interior Bruto (PIB) regional hasta superar en términos globales el registrado en 2008 no se traduce en similares términos en el empleo, todavía muy alejado de la etapa anterior a la crisis. Así ocurre tanto en los diferentes sectores como en las nueve provincias, que no alcanzan, en ningún caso, la cifra de ocupación de hace diez años, algo solo logrado todavía en el país por Guadalajara, Baleares, Tenerife, Las Palmas y Málaga.
Para llegar a los 1.072.000 ocupados que reflejaba la Encuesta de Población Activa en el segundo trimestre de 2008, Castilla y León tendría que crear 86.700 empleos netos o, en porcentaje, un 8,1% más de puestos de trabajo. En términos comparativos, equivaldría a 1,8% más de lo que precisa el conjunto del país y sitúa a Castilla y León en medio del listado de comunidades autónomas, con ocho a mejor ritmo y otras tantas con peor evolución.
Ningún sector económico ha conseguido registrar los niveles de empleo de hace diez años, si bien la evolución entre ellos es muy dispar. La mejor situada es la industria, que roza la situación de 2008 y solo necesitaría un 0,8% más de ocupados, el equivalente a 1.200 empleos, para lograrlo. El sector servicios, el de mayor peso en la economía de Castilla y León, precisa de 5.100, el 0,8% de las cifras anteriores a la recesión.
En el lado opuesto, la construcción, el sector más castigado durante la crisis tras el estallido de la burbuja inmobilaria, aún se encuentra a años luz de la etapa de bonanza. De hecho, precisaría de 58.100 nuevos ocupados, el 47% para llegar al volumen de empleo que había alcanzado hace una década. Agricultura es el segundo sector con más problemas de recuperación, ya que precisaría 22.000 nuevos empleos –el 26,2%– para conseguir el grado de ocupación previo al desplome de la economía.
Si los sectores evolucionan a distintas velocidades, otro tanto ocurre con las nueve provincias, entre las que se aprecian notables diferencias. Palencia es la que lidera la recuperación del empleo, hasta aproximarse a las cinco provincias del país que ya lo han conseguido. Para ello, necesitaría crear 1.200 puestos de trabajo, el 1,77%. También avanzan con mayor celeridad que la media regional las provincias Salamanca, Soria, Burgos y León. La peor situada es Ávila, que precisaría de 11.900 empleos (un 11,9%) para acercarse a las cifras de hace una década. También se encuentran por debajo de la media Zamora, Valladolid y Segovia. Castilla y León tiene por tanto una ardua tarea para lograr, al menos, unas tasas de empleo que, aunque no lleguen a las de 2008, aumenten en términos significativos.