Impulso de la automoción que es obligado mantener
LOS DATOS SON claros y no se discuten. Y éstos vienen a demostrar, una vez más, que el de la automoción es hoy por hoy uno de los sectores que más tira de la economía de Castilla y León, sino el que más. Tanto que hace que sus diferentes plantas, pero sobre todo las de Renault en Valladolid y Palencia y la vallisoletana de Iveco, vuelven a colocar a la Comunidad a la cabeza del país en producción de vehículos, con lo que vienen a afianzar su liderazgo.
La potencia productiva, de generación de riqueza y de empleo que genera el sector del automóvil y todos sus derivados se demuestra en todos y cada uno de los indicadores que se analicen, ya sean productivos o de ventas, en el mercado nacional y en el exterior. Bien es cierto, y eso es algo que también resulta evidente, que se trata de un sector que precisa de la estabilidad de la economía para mantener y seguir creciendo. La última crisis económica es el mejor ejemplo. En ella, las ventas de vehículos se desplomaron a niveles nunca vistos e hizo que se tambalarean los cimientos de un sector que se mantuvo gracias a los planes de reestructuración que se llevaron a cabo, a las ayudas recibidas por parte de las administraciones y al ingente esfuerzo de los trabajadores, quienes renunciaron a muchos de sus derechos para evitar despidos masivos y mantener el empleo.
Por eso, ahora, en los tiempos de bonanza donde las cifras evidencian que la producción, y por tanto las ventas, caminan a buen ritmo es obligado que los empleados comiencen a recuperar aquellos derechos que, por mor de la crisis, perdieron. Eso también es trabajar por la competitividad en las fábricas castellanas y leonesas, de las que tanto se habla.
Pero, sin ningún género de duda, ahora es el momento de trabaja todos, administración, industrias y trabajadores, para aprovechar estos momentos de bonanza y consolidar los cimientos del futuro. Sólo así se evitarán los riesgos extremos cuando vengan los momentos más complicados.
Es cierto que la automoción le ha dado mucho, y lo sigue haciendo, a Castilla y León, pero no lo es menos que la Comunidad, con la administración y los agentes sociales a la cabeza, han sabido estar siempre a la altura para devolver ese esfuerzo. De ahí que la mejor noticia de cara al futuro más inmediato es que esa conjunción, ese trabajo en común que se viene desarrollando, se refuerce con el único objetivo de mantener este liderazgo y esta pujanza, con la vista puesta en los trabajadores de todas y cada una de las plantas de la Comunidad.
El objetivo último pasa por mantener en el tiempo este impulso del sector de la automoción de la Comunidad. Sólo así se logrará que todos ganen, la economía, la industria y los trabajadores.