Un trozo de autovía, ejemplo de la incapacidad política
DOCE AÑOS Y seis ministros para veinte kilómetros de autovía. Eso son las otras cifras del trazado de la A-60 entre León y SantasMartas.
Si a eso se le añade el que la obra, como viene denunciando este periódico, lleva meses finalizada a la espera de su inauguración, que ahora toda apunta llevará a cabo José Luis Ábalos, el único ministro de Fomento sin intervención alguna en la infraestructura más allá del previsible corte de la cinta, se puede decir sin temor a equivocarse que se está ante un trozo de autovía que es ejemplo más claro de la incapacidad política.
Desde octubre pasado este tramo que termina de unir la capital leonesa con la localidad de Santas Martas podría haber estado abierto al tráfico, pero el anterior titular de Fomento, Íñigo de la Serna, se escudó en los trámites primero y en la climatología, después, para no poner en marcha un recorrido largamente esperado y demandado y al que sólo le restaban ligeros retoques.
Después el propio De la Serna lo anunció para el verano cuando la realidad, y así acabó por reconocerse agilizando esos últimos retoques que antes aseguraban eran insalvables, es que todo estaba previsto para que esos veinte kilómetros estuvieran operativos desde mayo pasado.
Tanto es así, que su apertura, ese corte de la cinta con la pertinente foto que tanto le gusta a los políticos, se frenó tras el triunfo de la moción de censura dePedro Sánchez que acabó con el Gobierno de Mariano Rajoy.
Y ahora resulta que cuando lleva más de mes y medio al frente del Ministerio de Fomento, José Luis Ábalos, tiene la intención de inaugurarla, cuando nada tiene que ver como ministro en una obra que debería estar abierta hace ya meses porque está concluida.
Resulta indecoroso hacer un acto político para que el ministro de turno, poco importa el color político, corte la cinta que dé vía libre a esos veinte kilómetros. Lo que tienen que hacer es abrir de una vez por todas la autovía a los ciudadanos y hacerlo ya, sin esperar a la próxima semana.
Son muchos los meses de retraso, con la obra concluida a la espera de que esa decisión política acabara con su bloqueo. Y muchos más los años de los castellanos y leoneses llevan esperando a que esta obra finalice y sea una realidad.
Si aún resta algo de sensatez entre tanto despropósito político en lo que se refiere a la A-60 en su recorrido entre León y Valladolid, Ábalos, el ministro que en nanda ha participado en esta obra, debería prescindir de ese acto inaugural que parece está previsto.
La mejor forma de acabar con la incapacidad política que se ha demostrado en esta infraestructura es abrirla ya sin corte de cinta alguno.