Un voto, dos votos, tres votos
SI alguien tenía alguna duda de que las primarias del Partido Popular no iban a acabar en lo de siempre, en el mismo congreso y, lo que es peor, con las mismas caras y la misma gente, que se lo vaya quitando de la cabeza. Y que recen, ellos que son creyentes al menos en su mayoría, para que no acabe por convertirse en un congreso a la búlgara.
Mira que las primarias pueden hacerse bien, regular o mal, pero nunca peor de lo que las ha perpetrado el Partido Popular. Unas primarias que nacen trufadas ya desde la base, porque ese poco más del 7% de la gran militancia que dicen que tienen apenas alcanza para llegar al quorum mínimo exigible en cualquier votación.
Pero resulta que cuando se lo creen, cuando esos pocos militantes piensan que está vez sí van a ser ellos y no los de siempre quienes decidan al líder de su partido, ven como nada más lejos de la realidad. Ellos, los del PP, quienes se rasgan las vestiduras con aquello de «que gobierne la lista más votada» cada vez que un pacto, legítimo, les quita un Ayuntamiento, una Diputación o la Presidencia del Gobierno, van y se pasan por el arco del triunfo la decisión mayoritaria que con sus votos acaban de expresar los afiliados de su partido. Los mismos a los que ahora vuelven a ningunear.
Poco importa que alguno, léase Pablo Casado, quisiera ser el más democrático de todos para blandir aquello de que la militancia no entendería que fuera presidente del partido quien no hubiera sido elegido por los afiliados. Las palabras, como el polen en primavera y las hojas en otoño, se las lleva el viento, y Casado ya no recuerda nada de lo dicho. Y por si alguno se lo quiera hacer ver tira de argumentario para decir que sí, que Soroya Sáenz de Santamaría le ganó pero por muy poco. Vamos que eso ni es ganar ni es nada.
Pues nada, si lo que querían era contar votos sin más valor, la próxima vez que busquen en el archivo de la tele y ahí encontrarán la banda sonara perfecta para este esperpento de primarias que se acaban de inventar. ¿No la recuerdan? Un globo, dos globos, tres globos... Sólo tienen que cambiarla por votos. El problema es que en el PP siguen sin entender que el partido no es la tierra en al que habitan sólo unos pocos, aquellos que siguen controlando los hilos y haciendo de los militantes meras comparsas. Oye, y el PSOE tan contento. Si lo preparan no les sale tan bien.