Autopistas de peaje en alza con deterioro de grandes vías
LAS SEIS autopistas de peajes que atraviesan la Comunidad de Castilla y León están en plena fase de recuperar clientes aunque todavía no han alcanzado en conjunto las cifras récord, según se desprende de los datos que maneja el Ministerio de Fomento.
Este repunte del uso de las vías de peaje, que ya acumulan cuatro años de subida, es consecuencia sobre todo de la recuperación económica, como lo prueba el hecho de que coincide con el primer año de crecimiento positivo del PIB.
El transito de conductores por la Comunidad autónoma más extensa de España está creciendo. El transporte de mercancías y la propia circulación de particulares por ocio o negocio contribuyen a ese crecimiento. También el hecho de que en los momentos más duros de la recesión se miraba el gasto por encima de cualquier otra consideración y ese factor ha podido restar ahora importancia en las decisiones.
En cualquier caso, el tráfico de peaje no ha alcanzado en conjunto aún los niveles anteriores a la crisis cuando transitaban 14.500 vehículos diarios por las seis autopistas, si bien al ritmo ascendente que avanzan es previsible que pronto se consiga ese récord, y de hecho ya hay algunas que lo han logrado
Es el transporte pesado el que más ha sufrido ese recorte y el que está más lejos está de llegar a las cifras de hace diez años, seguramente por ser autónomos buena parte de sus usuarios..
Este aumento de clientes en las grandes autopistas contrasta con un deterioro importante de algunas de las grandes autopistas cuyo mantenimiento corresponde a la Administración central. El caso más flagrante, denunciado por este periódico, es de la A-62 en el tramo que une Tordesillas y Salamanca. Pero hay más y es un hecho que en los años de la crisis se ha abandonado en parte el cuidado de esas carreteras de alta capacidad.
El mal estado de algunas autovías convencionales ha podido animar a algunos a utilizar el peaje.Sea esto cierto o no, resulta imprescindible que los Presupuestos Generales del Estado vayan abordando el deterioro creciente de algunas carreteras. Sobre todo por factores de seguridad vial, algo que han venido denunciando las asociaciones de automovilistas.
El otro factor a tener en cuenta es el encarecimiento de algunas autopistas de peaje. Según Automovilistas Europeos Asociados, casi la mitad de las autopistas han subido los precios en los horarios de mayor afluencia de tráfico. El Ministerio de Fomento debería controlar esto, por si se estuvieran cometiendo abusos más allá de los contratos establecidos. También es fundamental abordar el deterioro de aquellas que no son de pago.