Otro récord en turismo rural consolida el liderazgo regional
EL TURISMO es uno de los sectores económicos que menos ha notado la crisis. El turismo rural crece año tras año y todo apunta a que la tendencia seguirá en los próximos ejercicios, máxime con las enormes expectativas de avance que pronostican la práctica totalidad de los implicados en esta actividad económica.
Castilla y León cierra 2017 con un nuevo récord histórico en viajeros y pernoctaciones de turismo rural, un avance que consolida de nuevo el liderazgo de laComunidad autónoma.
Se trata de un buena noticia y un reconocimiento expreso a las fortalezas de esta región y al trabajo de sus profesionales y de las administraciones.
Apesar de que las distancias con los máximos competidores se estrechan, la brecha es notable respecto a comunidades como Andalucía, Cataluña y Baleares; las únicas que superan el millón de pernoctaciones.
El crecimiento de este año se asienta en los viajeros nacionales, si bien la afluencia de extranjeros no deja de crecer en los última década.
El turismo rural ha ido ganando fuerza en Castilla y León por múltiples razones. El incomparable patrimonio histórico artístico traslada a la Comunidad autónoma a un viajero que busca un valor añadido al turista clásico de sol y playa. Ylo encuentra porque es difícil hallar en Europa un potencial tan espectacular. El patrimonio natural que alcanza a la práctica totalidad de las provincias de la Comunidad es también clave para atraer al turista rural.
Pero, además, gastronomía y enología se han cruzado y aporta un valor añadido cada vez más demandado por quienes visitan la Comunidad.
Hay todavía mucha capacidad de crecimiento en este sector. Sobre todo en el ámbito internacional, donde los productos agroalimentarios que se originan en el mundo rural hacen de embajadores de la región.
Y eso está haciendo que la calidad de los productos del sector primario contribuyan con el turismo al asentamiento de la población.
Estas potencialidades deberían permitir enganchar con más fuerza al viajero procedente del exterior.Para ello es básico intensificar la cooperación entre las administraciones, sobre todo entre la autonómica y locales, y estrechar alianzas con operadores internacionales para ofrecer programas atractivos.
Aprovechar el liderazgo de Castilla y León en turismo rural para reforzar las oportunidades crecientes que ofrece la Comunidad en el mejor momento de la historia para el sector es imprescindible. Para ello, nada mejor que apuntar al turismo extranjero como motor de ese avance sin despreciar las posibilidades sin explotar en el ámbito nacional.