Inexplicables fallos que dejan aisladas a miles de personas
LA GESTIÓN del temporal de nieve adolece de fallos inauditos que las administraciones responsables deberán explicar y corregir. No parece lógico que una nevada que se preveía intensa haya provocado que miles de personas se queden atrapadas en una autopista de peaje durante más de quince horas y que capitales como Ávila y Segovia permanezcan casi incomunicadas.
La falta de información y atención a los damnificados es un hecho que no tiene demasiada justificación. La carencia de medios para atender a familias enteras ha sido un hecho, que en algunos casos solo la solidaridad de algunos pueblos y ciudadanos han aliviado en parte.
Todas las administraciones deberán explicar qué ha fallado y sobre todo informar a la opinión pública que harían si situaciones tan graves como ésta vuelven a suceder.Es necesario aprender de los errores para evitar su repetición. Máxime cuando se trataba del final de unas navidades, que es cuando el número de desplazamientos es más intensivo.
Las provincias de Ávila y Segovia son las más damnificadas. Las previsiones meteorológicas ya apuntaban en esta dirección; por eso es más inaudito que haya ocurrido algo tan previsible.
El Ministerio de Fomento ha abierto un expediente a la empresa concesionaria. Las explicaciones que dio ayer la compañía son insuficientes porque el plan que tenía supuestamente concertado con el Ministerio y con la Dirección General de Tráfico no ha funcionado adecuadamente.
Es necesario prever incluso coyunturas de personas atrapadas y ver cómo se atienden sus necesidades prioritarias.La falta de información es una de las quejas principales de los automovilistas atrapados. Seguramente este extremo podría haber funcionado mejor sin demasiado esfuerzo. El malestar generado entre las miles de personas perjudicadas por esta falta de previsión tiene fundamento. Los perjuicios de todo tipo ocasionados han sido múltiples.
Por eso, urge explicar por qué no se cortó a tiempo la AP-6 para que pudieran limpiarla los quitanieves. «Ni un Guardia Civil, ni gente de Iberpistas, nadie nos ha dicho nada, ni nos ha ayudado en nada hasta que ha llegado la UME para sacarnos», se lamentaba una persona atrapada.
Se trata de vías con una gran intensidad de tráfico, lo que obliga a reforzar cualquier tipo de medidas. Estos inexplicables fallos requieren de más información de la que ayer dieron las autoridades. Y es necesario hacerlo, así como exigir responsabilidades a quien haya fallado. Alguien debe responder de los perjuicios ocasionados a miles de personas. Y sobre todo evitar su repetición.