Diario de Valladolid

Creado:

Actualizado:

AUNQUE octubre evoca un mes revuelto, quienes buscamos referencias conciliadoras en lo inmediato no podemos olvidar que también ofrece acuerdos de tanta significación como los Pactos de la Moncloa, que cumplen 40 años.

Su invocación preliminar, en momentos de zozobra, aspira al sortilegio de conseguir que gente de orden, como el socialista Luis Tudanca, se apee del pronunciamiento funeral, al preparar el entierro de la Ley de Ordenación del Territorio, todavía en trámite parlamentario. Uno puede entender su desacuerdo con el trazado de los mapas rurales e incluso con el catálogo de servicios comprometidos, pero resulta inadmisible la propuesta de devolver a los corrales el proyecto de ley, después de años de trasiego parlamentario. Porque las Cortes son el ámbito adecuado para corregir, enmendar y enriquecer el proyecto. Y más aún, con la que viene cayendo.

El desplante más parece una baladronada gratuita y quizá suicida, dado el rumbo de pérdidas de nuestro universo rural, en el que lucha para vencer al desamparo casi un millón de paisanos. Y no vale acogerse al rechazo del consejo de alcaldes, porque esa argucia de muleta trata de esconder las responsabilidades de la escala política autonómica. Sus dirigentes y procuradores están obligados a trabajar con una mirada de conjunto, elaborando si es preciso una alternativa a cada proyecto legislativo que no concuerde con su idea de Comunidad.

Para eso fueron elegidos y ahí radica su obligación. Lo que no resulta aceptable es el desplante gratuito sin alternativas. Las enmiendas a la totalidad sirven de coartada a grupos precarios, pero son injustificables en la estrategia del principal grupo de oposición en las Cortes, porque ponen de manifiesto una irritante ausencia de alternativa. Y eso resultaría especialmente grave en este caso, donde el desdén se convierte en maniobra de respuesta al clamor de pueblos declinantes y crecientemente desertizados, a los que se les niega la protección de sus ya residuales servicios sanitarios, educativos y sociales.

tracking