Diario de Valladolid

EDITORIAL

Una masificación de las cárceles que debe corregirse

Creado:

Actualizado:

LA MASIFICACIÓN en las cárceles es un hecho constatable e incontestable, entre otras cuestiones porque así lo señalan los números, y esos no se discuten.

El sindicato Acaip no es la primera vez que viene alertando no sólo de la sobremasificación de las prisiones castellanas y leonesas, sino que además avisa también del déficit de funcionarios.

Dos componentes que unidos son toda una bomba de relojería, según remarcan, que hace que aumente el número de disturbios y agresiones. Tanto es así que, en casos como la prisión de Topas, en no pocas ocasiones culpan a estos dos factores del aumento de las agresiones a los funcionarios.

Lo que no puede hacer el Gobierno es que mirar para otro lado, como si el problema no fuera con él. Y lo que no es de recibo es que desde Instituciones Penitenciarias se continúe sin hacer nada, como si esto fuera con ellos.

Desde Acaip se pide a la Administración que busque soluciones para salir de esta situación. Pero las soluciones no llegan. El sindicato achaca parte de la culpa a la «falta de personas con capacidad y compromiso» con el mantenimiento del sistema. Acaip remarca «la incompetencia y la indecencia de la dirección del sistema, y cuya «máxima expresión» la encuentra en Ángel Yuste Castillejo, secretario general de instituciones penitenciarias.

Ante la falta de soluciones, el sindicato mayoritario del sector de prisiones, rechaza festejar el día la Virgen de la Merced, patrona de los presos. «Entendemos que no es el momento de celebraciones, y sí lo es de movilizaciones. Nos sobran los motivos», declaran desde Acaip. Y, de nuevo, no les falta razón. Pocas cuestiones hay que festejar mientras no se solventen estos problemas.

Entre las reivindicaciones de Acaip se encuentra la creación de una regulación específica, la garantía de la seguridad para los trabajadores, el incremento del salario o la retirada de la vigilancia privada por Cuerpos de Seguridad del Estado.

Las cárceles de la Comunidad necesitan de 2.557 trabajadores para que las labores penitenciarias se desarrollen con la máxima eficiencia posible. Sin embargo, las prisiones castellano y leonesas cuentan con tan solo 2.169 funcionarios en plantilla, lo que supone 388 vacantes y una pérdida de empleo del 14,6%.

Las prisiones más afectadas por la pérdida de personal, en relación a los puestos totales y a las vacantes, son las del municipio de Topas, en Salamanca; Dueñas, en Palencia; Mansilla de las Mulas, en León; y Burgos. Estos son datos y son irrefutables. La realidad es que la masificación y falta de funcionarios en la cárceles debe corregirse.

tracking