Aumento en las ventas de pisos que debe consolidarse
LA VENTA DE pisos en Castilla y León continúa sumando meses de crecimiento. Eso sí, de nuevo gracia a la vivienda de segunda mano que tira de la compra-venta, mientras que la nueva, lejos de ir hacia arriba, ve cómo decrece.
Esa es la primera conclusión, y quizás la más importante, que puede extraerse de los últimos datos hechos públicos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que lo que viene a significar la necesidad de trabajar para consolidar un crecimiento que, todavía hoy, viene dado por el alto volumen de la bolsa inmobiliaria que existes.
Además, un vistazo general a los datos meses a meses, al menos en lo que va de año, se puede comprabar cómo la gráfica traza una línea con picos y valles. Así, en los primeros siete meses del año, hasta julio, 11.053 viviendas nuevas y usadas cambiaron de manos en la Comunidad, lo que supone un 10% más que de enero a julio de 2016, y eso pese al ‘traspiés’ experimentado en julio sobre junio, con una caída de prácticamente el 14%.
La subida acumulada a lo largo de este año podía ser menos que en años anteriores, de no ser porque las viviendas de segunda mano continúan siendo las únicas responsables de este despertar inmobiliario. Apuntalan el mercado castellano y leonés. Todo lo contrario que la primera vivienda, cuyo mercado no despunta, como si sucede a nivel nacional. En Castilla y León, la transmisión de viviendas nuevas sigue en caída libre y no parece que en los próximas fechas vaya a cambiar su tendencia.
Otro síntoma más de esa falta de consolidación es que el mercado inmobiliario no es homogéneo en España y tampoco lo es a nivel autonómico. Las diferencias son palpables. Fueron las provincias de Ávila y de Zamora las que tiraron hacia arriba las marcas autonómicas en su conjunto. En cambio, no fue julio un mes próspero para los acuerdos entre compradores y vendedores de casas, pisos, chalets o adosados para las provincias de Salamanca, Palencia y, en especial, Soria. De hecho, el mercado soriano fue de toda España el que peores cifra anotó.
Un ejempló de la falta de armonización y consolidación de un mercado, el inmobiliario, que sigue tirando al alza en lo que a compraventa de pisos se refiere, pero que ve cómo no es capaz de hacer que ésta se mantenga estable y, sobre todo, que saque del mercado aquellas viviendas nuevas a las que las de segunda mano dejan en un nivel inferior.
El objetivo de cara a los próximos meses pasa obligatoriamente por tratar de lograr la consolidación de unas ventas, que inviten a pensar ya en la recuperación total del mercado inmobiliario en la Comunidad.